Blog de Iván
Miércoles, Julio 28, 2010
En la palestra

Las palabras duelen cuando están basadas en verdades o provienen de personas a las que uno aprecia. Las falsedades y descalificaciones que lamentablemente he ido recibiendo de personajes ávidos de fama, no me afectan en absoluto.
Me defenderé cuando lo considere oportuno, pero no me veréis en un plató alimentando la cuenta corriente de estos mindundis.
Estoy cansado de saltar a la palestra en boca de estos personajillos, de ahí que os exprese mi postura.
El último en subirse al carro ha sido Hans, que no ha hecho más que mentir en “El confesionario de Kiko”, este pobre diablo no sabe que sus lindezas ni me inmutan y que sus provocaciones han caído en saco roto.
Me parece lamentable que este señor, teniendo en cuenta su biografía, se permita realizar declaraciones demagógicas sobre el tema de la transexualidad.
Ha utilizado un enfrentamiento privado de ataques personales que no debería haber salido a la luz pública.
Me veo obligado a recalcar que no soy transfóbico ni homófobo; acepto cualquier condición sexual con total respeto, así como espero me respeten a mí. Tampoco racista, ni misógino, ni xenófobo… por si alguien tuviera la genial idea de calificarme de esa manera en el futuro.
Sin más, dejo zanjado este asunto.
Iván Madrazo
Miércoles, Marzo 10, 2010
En relación a la web de fans de GH

Mi relación con esa web dedicada a Gran Hermano comenzó meses atrás cuando se pusieron en contacto con mi webmaster solicitando una entrevista. Estando informado de su petición e insistencia, se aplazó la charla con ellos por diferentes motivos. A principios de Febrero, Orlando participa con la web y aprovechan para pedirle mi número de teléfono. Al recibir su llamada les concedí mi entrevista gustosamente, expresando mis opiniones tal y como lo hago en El Debate.
Al día siguiente decidieron gastarle „una broma“ a mi webmaster y a continuación mantuvieron con ella una conversación donde sibilinamente le recriminaban la tardanza de mis declaraciones acusándola de haber ignorado sus solicitudes. Las „bromas“ que tienen como finalidad vengativa reírse una persona, a mí no me hacen gracia. Ahí nace mi indignación hacia ellos. Esas llamadas fueron registradas, aunque en ese momento no éramos conscientes de ello.
Les solicité una réplica a las palabras de Arturo tras su entrevista y el mismo día descubrí que ellos mismos intentaban engrandecer mi desacuerdo con él cizañeando con malas artes: Alertaron al círculo de Arturo mediante llamadas, mensajes e internet haciendo comentarios que solo buscaban provocar gresca. Este hecho, junto al asunto de mi webmaster, provocó mi enfado y la consecuente llamada.
Llegó el momento de poner los puntos sobre las íes, porque a mí no me gusta que me utilicen de esa manera. Tras mi confrontación telefónica con ellos, les hice saber que no autorizaba la publicación de la llamada. No me arrepiento de nada de lo que les dije y lo volvería a hacer. Con eso no tengo ningún problema. Nunca les propiné amenazas, les expresé claramente que si me sentía difamado emprendería acciones legales, de lo cual estoy en absoluto derecho.
Al publicarla en Internet durante unas horas, descubrimos que hicieron uso, semanas atrás, de las llamadas que realizaron a mi webmaster; publicaron un podcast con las conversaciones donde además se vierten una serie de comentarios insultantes contra ella. Podéis escuchar temporalmente la grabación editada, ya que ella en ningún momento consintió que se hiciera uso de esas grabaciones y les ha solicitado una rectificación que a día de hoy no se ha producido.
Estos papanatas sin escrúpulos buscan desavenencias entre los concursantes en sus propias entrevistas, favoreciendo a quien en ese momento les conviene (incluso lo intentaron con Orlando) buscando aumentar su número de visitas. Se dedican a grabar conversaciones privadas y luego las publican ilícitamente eludiendo o incluso ignorando la disconformidad del interlocutor como es mi caso. Ahí se demuestra la calidad de estos monigotes aprendices de periodistas.
Iván Madrazo
Escuchar Podcast:
http://www.ivanmadrazo.com/podcast.html
Domingo, Febrero 14, 2010
Con mi mejor beso

¡Hola Ivanistas!
A veces lo que es inaudito se convierte en rutinario, pero este no es mi caso. Sigo sorprendiéndome de cada muestra de afecto que recibo de vuestra parte y continúo sintiendo una enorme gratitud hacia todos vosotros.
Gracias a los que me mandáis cartas, comentarios, mails, mensajes, solicitudes de Facebook o Tuenti… no dudéis ni un momento que sigo dedicando parte de mi tiempo en atender cada uno de vuestros envíos.
Me encantaría mostraros mi gratitud y contestaros personalmente con más brevedad pero me resulta imposible. Es enorme la cantidad de mensajes y solicitudes que recibo a diario, comprenderéis que es inevitable el acumulo de respuestas pendientes.
Seguid disfrutando de Gran Hermano como yo lo hago, sin olvidar que es un programa de entretenimiento y que las diferentes predilecciones de sus seguidores no sirvan como escusa para entrar en guerras desproporcionadas. Simplemente divirtámonos aceptando con respeto cualquier expresión de ideas. Vosotros seguís en mi corazón, compartáis o no mis opiniones, coincidáis o no con mis preferencias.
Gracias una vez más por seguir a mi lado y ojalá lo sigáis haciendo en futuros proyectos.
No os olvido,
Iván Madrazo
Miércoles, Diciembre 30, 2009
Feliz Navidad a todos y cada uno de vosotros

Feliz Navidad a todos y cada uno de vosotros, os deseo un año entrante lleno alegrías.
Esta es mi primera Navidad tras mi paso por Gran Hermano y la estoy viviendo con una mezcla de nostalgia y alegría. Nostalgia al recordar la Nochebuena del pasado año junto a Almudena, Orlando y Liz. Alegría al reencontrarme con mi familia y disfrutar de ellos tranquilamente tras un año repleto de compromisos.
Ya termina 2009 y os agradezco cada muestra de afecto y apoyo que me habéis proporcionado.
Seguís estando a mi lado sin importaros que mis opiniones y preferencias puedan ser diferentes a las vuestras, sabéis que yo respeto cada una de las opiniones ajenas y que en mi caso me guio por mi propio criterio y defiendo mis ideas sin importarme que se me pueda juzgar por ellas.
Seguiré actuando y hablando como hasta ahora y comprobareis que sigo siendo auténtico. Sé que quien me apoyó en su momento sabiendo que esa es mi esencia, jamás se sentirá decepcionado.
Muchísimas gracias por el fantástico año que me habéis regalado.
Iván Madrazo
Miércoles, Agosto 26, 2009
Guadalix de la Sierra, una casa y un botín

En breve comienza la onceava edición de “Gran Hermano”.
Me invaden sensaciones entremezcladas: Añoranza, orgullo, gratitud y el hecho patente de que los días, semanas y meses se tornan fugaces cuando uno tiene la fortuna de tener a la felicidad como compañera de camino.
La víspera de mi 35 cumpleaños entré a la casa de “Gran Hermano 10”. Mi primera emoción fue la incertidumbre. Le prosiguió el entusiasmo, por encontrar a compañeros con los que esperaba compartir solidariamente aquella aventura. Jamás pensé en sentir incredulidad ante las sorpresas que me provocaban las reacciones de la mayoría de mis acompañantes, ni la batida hacia mí que aquello provocó y me obligó a utilizar mis armas de defensa que hubiera deseado mantener en mi maleta.
Mi primer contrincante fue Mirentxu, que apostillaba que mi risa le perturbaba sus horas de sueño cuando en esas veladas me acompañaban otras personas que participaban como yo de las tertulias.
Estoy seguro que el primer capítulo de mi cruzada particular fue el protagonizado junto a Carlos Hoya, a partir de una inocente y educada mención que hice sobre el racionamiento de la comida. La convivencia siempre es difícil y se deben debatir las diferentes opiniones. Lejos estaba yo de sospechar que acababa de enfrentarme con mi gran enemigo, que ya acumulaba resquemor desde el primer segundo de nuestro encuentro en la casa.
La llamada “Casa 10” me abrió sus puertas gracias a la decisión de los televidentes, allí estaba Orlando dándome la bienvenida y proporcionándome cierto alivio al pensar que por fin iba a contar con un compañero de ruta. Junto a él me recibió el matrimonio que fingía ser desconocidos y mi ya conocido adversario, Carlos Hoya.
Creo que las pruebas que el concurso nos imponía con el fin de conseguir un presupuesto semanal eran responsabilidad de todo el conjunto, y por lo tanto, las valoraciones ya fueran positivas o negativas tenían una responsabilidad grupal. Aún así acepté mi error tras la pérdida de la prueba de las cabinas, y no me arrepiento de ello, pero eché en falta que Orlando admitiera que colaboró en aquel hecho: Yo me adormecí en la cabina y perdí la perspectiva, pero si él me hubiera relevado en el momento preciso en lugar de ocuparse de sus quehaceres matutinos, los acontecimientos hubieran sido muy distintos.
Sin juicio previo se me acusó e inculpó.
“Al tiempo le pido tiempo, y el tiempo, tiempo me da”. El tiempo demostró que todos y cada uno de los que nos encontrábamos allí podíamos tropezarnos con el infortunio de ser los artífices de desencadenar el fallo de una prueba y yo jamás utilicé ese comodín como alegato contra nadie. Incluso Julito cometió un fraude y ante mi sorpresa, ninguno de los inquilinos de la casa se aventuró a reprocharle esa falta.
El gran regalo con el que se me compensó por aquellas batallas estudiadas, se llama Almudena. Con ella conseguí una afinidad más real que con Orlando: Nos demostró ser una mujer de opinión, valiente, solidaria, con sangre en las venas y dio una magistral lección de lo que significa la amistad, defendiendo al atacado sin importarle las repercusiones que podría haber ocasionado esa actitud en su propia imagen.
Resulté vencedor gracias al 69.8% de los votos de la audiencia del programa.
Rebotaron réplicas por parte de mis compañeros (Mirentxu, Carlitos, Gema, Nani… el “Comando G”) que calificaban mi galardón de tongo, timo, estafa…, sólo puedo decir que cuando juegas has de recordar que cabe la posibilidad de perder y por lo tanto, la decencia reside en saber aceptar el triunfo ajeno y admitir la propia derrota. Pero ni comparto ni tolero la idea de que se me eligiera como ganador gracias a una imagen de victimismo, por la cual el público apoya al más frágil sin tener en consideración ningún otro criterio. Considero dicho razonamiento como un insulto a la gente que apoyó mi victoria.
Tras mi encierro voluntario pude acreditar la razón del inmenso apoyo que se me había otorgado:
Se gana Gran Hermano cuando tu preocupación diaria es intentar divertirte consiguiendo sin deliberación el disfrute del público.
Cuando no abandonas tu propia opinión y la expresas libremente a pesar de encontrarte constantemente en tela de juicio.
Cuando no desoyes las injusticias ni ignoras el sufrimiento ajeno, sean o no afines a ti.
Cuando el propósito de ganar no se convierte en tu guión ante las cámaras, desentendiéndote de las consecuencias que tus actos provocan sobre tus contrincantes.
Cuando no avivas cualquier discusión y acto seguido haces mutis por el foro, “A rio revuelto, ganancia de pescadores”.
Se gana Gran Hermano cuando eres genuino y lícito, en definitiva, uno mismo.
Iván Madrazo

