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QUIERO Y NO PUEDO

QUIERO Y NO PUEDO


Querer y no poder, esa es la lastra de Arturo.

Arturo quiere ser líder pero no sabe que para poder serlo necesitaría destacar de manera involuntaria por su propia naturaleza, ahí está el problema, Arturo no tiene luz propia solo tiene mala sombra.

El mismo ha decidido nombrarse el “trabajador del mes” en la isla, pero habría que recordarle que hay más de uno que también pesca, busca caracolas o recolecta almendras igual o mejor que él.
Se acercó a sus compañeras y directamente les comunicó que era la hora de irse todos a pescar. Ellas, que no se amedrantan ante el proyecto de macho alfa y defienden que nadie debe decidir por ellas, le contestaron que preferían no ir de pesca en ese momento.

Tuvo que ir a pescar solo, enfurruñado y maldiciendo. Es consciente de que ser el que más se esfuerza por sus compañeros es un cartel que el público valora muy positivamente, Arturo bien sabe que no es el mejor “cazador-recolector” pero quejándose a gritos, según él, de la holgazanería y egoísmo de sus compañeros cree que consigue ese mérito a la vez que desprestigia al resto de concursantes. Utilizó la ocasión para ensalzar sus supuestas virtudes y descalificar a los demás supervivientes, sin olvidarse de hacernos saber que es una víctima incomprendida. Solo hay un fallo, que le hemos visto el plumero.

También decidió que todo lo que pescara no lo compartirá con nadie: Egoísmo. ¿Si no pesca se quedará sin comer? ¿Será capaz de no coger ni una sola almendra o cualquier comida conseguida por otro concursante? Yo creo que no.
Y todas esas acusaciones y reproches que lanzó al aire, se quedaron ahí, no fue capaz de decir lo que piensa cara a cara. Arturo quiere ser superviviente pero olvida que para eso es necesario tener valentía y una vez más ha demostrado ser un cobarde.


Arturo quiere ser un macho ibérico en toda su plenitud y quiere también que le califiquemos de esa manera, ese es el rol que todavía quiere vendernos, pero como bien dice el título; quiero y no puedo. Solo lo sabe hacer eructando como su grito de la selva característico y lo alterna rascándose la entrepierna para destacar sus cualidades ante las féminas que espera le admiren.

¿Recuerdas Arturo cuando en mi estancia en El Reencuentro me llamabas “el cacas”? Me asignaste el calificativo de guarro y lo difundiste basándote en invenciones que después se desmontaron. ¿Te has visto tu ahora? ¿Serías capaz de controlar tus ventosidades aunque solo fuera por respeto a los que se encuentran a tu lado?

Le regalaron una noche con Tatiana alejados de sus compañeros, que buen momento para hacernos ver que además de ser cazador y recolector, también es depredador: pero después de comerse el pollo no consiguió nada más. A todos nos pueden rechazar y gracias a la madurez lo aceptamos con naturalidad y resignación, Arturo supo que no se alzaría con el premio al mejor semental y se puso de mal humor al ver destruidos sus planes de demostrarnos el papel que sigue queriendo interpretar, siguió con el ceño fruncido hasta pasado el día siguiente. Solo le quedan los comentarios de dudoso gusto y los azotes en el trasero de Tatiana para seguir alimentando una leyenda que ya nadie cree. Le ha faltado tener suerte, que en definitiva es lo que le ayudó en Gran Hermano.

Ya vimos al gran hombre llegando a la orilla sin aliento tras ser rescatado en el mar por el sexagenario Toni Genil, con esa pobre capacidad pulmonar y mínima resistencia difícilmente le imagino aguantando un solo asalto.

Por cierto, no dudó al elegir el pollo para él y su compañera, rechazando comida para todos los habitantes de la isla, no tuvo en cuenta que tan solo sufría una semana de hambre mientras el resto llevaban dos meses con falta de alimentos: ¿Y se atreve llamar egoístas a sus compañeros?


Arturo quiere que creamos que le nominan por ser el último en llegar a la isla, pobre Arturo… quizás fuera así por parte de algunos compañeros en la primera votación, pero con su actitud actual está ganándose la nominación de los concursantes y la expulsión por parte del público.

Está enfadado, disgustado, irritado, con actitudes soberbias, mala educación y humor cambiante. Solo oímos su voz para quejarse de sus compañeros, chistar a Toni Genil como si fuera una cabra o publicitar su página web y redes sociales.
¿Qué le pasa a Arturo? Hay quien pensará que es a causa de la falta de sexo (propio de alguien tan primitivo que es incapaz de controlar sus emociones) o porque está enrabiado por ver como se desmontan todas las etiquetas que creía tener a buen recaudo y tan orgulloso le hacían sentir o por alguna otra razón… Lo que está claro es que no está integrado en el grupo.

Según él se ha independizado por decisión propia, “Yo ya soy independiente. Espero quitármelos de encima uno a uno porque son unos falsos de mierda

Está claro que sus compañeros no soportan su soberbia, malhumor y falta de educación, pero admitir esto sería una gran mancha en su imagen de persona bondadosa y solidaria, así es mejor gritar su independencia como instinto de supervivencia evitando admitir que le han rechazado y de paso imita el comportamiento de Sonia Monroy que bien sabe tiene gran apoyo del público.

Ni macho ibérico, ni semental. Es solo un hombre normal y corriente sin virtudes para el liderazgo ni talento alguno.



Iván Madrazo