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El Gato encerrado

La realidad formateada

Accidentado comienzo

¿En positivo o en negativo?
Cosas que me llamaron la atención en las nominaciones fue como Iván y Carlos H. se nominaron mutuamente (...)

No lloréis

El principio de Hanlon
Cuenta Iván que tuvo una relación muy traumática, dado que un día mientras caminaba por la calle acompañado por su madre pudo ver a su pareja con otro. Luego ya sabemos que vino lo del abandono casi ante el altar (...)

El que mucho abarca poco aprieta

Segundas impresiones
Iván: Su rostro me transmite una desagradable sensación de tristeza. De momento se ha equivocado en pocas cosas, no estando entre los que más han destacado pero tampoco ha pasado del todo inadvertido. Me da la sensación de que esconde algo, que no es claro. Cada vez que le veo me encuentro en la obligación de pensar en lo que ocultará, sin terminar de verlo claro. Quiero que dure algo más en la casa para ver si consigo escarbar un poco más en su coraza.

El clan de Mirentxu
(...) Resultado de la nominación, que puso en la palestra a Raquel e Iván sorpresivamente (...)

(...) el efecto y la repercusión que puede tener la entrada del otro habitante a la nueva casa. Sin duda,
Iván aportaría el morbo del desagradable reencuentro con Carlos H., además de engordar el ‘harén’ de Gema (...)

(...) Mirentxu: Solo
Iván la ha puesto en su sitio, sin perder las formas pero a un tiempo no plegándose a sus deseos. Ya tiene su propio ‘clan’, lo cual la hace mucho más fuerte en la casa de lo que nunca pudimos imaginar (...)

La felicidad llega con la edad
(...) De un lado veíamos encadenados a Iván, Raquel (ambos nominados), Loli, Gisela y Almudena (la arrepentida). (...)

La bronca más larga
(...) El ‘clan de Mirentxu’ tenía la mala conciencia de haber pactado sus nominaciones en contra de Iván y Raquel, concentrando en ellos dos sus votos de forma muy inteligente desde el punto de vista estratégico (...)

(...) Por su lado, el grupo damnificado por el pacto (al que pertenecen los nominados de esta semana) se la había guardado a sus ejecutores, con Mirentxu a la cabeza, por lo que tenían ganas de tomarse la revancha a modo de discusión. Los más activos fueron
Iván y Loli, por un lado, mientras que del otro Mirentxu y Ana. Hubo algunos que casi ni hablaron, como Julito. Gisela apenas intentó en alguna ocasión poner algo de paz, y ‘Farinelli’ Palomares se limitó a vomitar, no sin antes recomendar a todos que se olvidaran de las redencillas (¿mande?). Para terminar esta composición de lugar, decir que Almudena se situó con claridad en el grupo de Iván, que es precisamente al que está unida a consecuencia de la prueba semanal (...)

(...) La actitud de los dos bandos contendientes fue bien distinta. Mientras que
Iván se esforzaba por argumentar, Mirentxu ponía todo su empeño en callar al otro. Iván repetía machaconamente su postura y Mirentxu lloraba (...)

(...) En este caso,
Iván y Loli pretenden callar al otro venciéndole y convenciéndole con sus argumentos, pero Mirentxu y Ana lo único que intentan es que el otro permanezca en silencio la mayor parte del tiempo. Tras la discusión, ambas partes se disculparon con la otra, especialmente los dos cabezas visibles, pero conviene analizar las consecuencias de lo sucedido haciendo una pregunta: ¿A quién beneficia estas tres horas de bronca? Pues bien, a juicio de este gato parcial y comprometido, Iván y Loli han ganado muchos puntos. No en vano Iván cometió algunos errores, fundamentalmente su insistencia cansina e innecesaria, su poco diplomático estilo, y lo enredado de sus argumentos, que mezclaban hechos bien distintos (...)

(...) No creo que
Iván haya conseguido aún la autoritas necesaria para convencer a los que aún se sienten ligados a una ‘mami’ que, como ella misma ha reconocido, ha cometido el error de actuar como madre en lugar de como una concursante más (...)

Iván y el canto del urogallo
El urogallo es un ave rara de la fauna septentrional, en España de la cordillera cantábrica, que vive libre y solitario en algunos bosques umbrosos. No vuela alto, ni luce plumaje de vistosos colores ni su canto es pertinaz, agudo, dulce o halagüeño a los oídos, como el de tantos pájaros triunfales: más bien es un canto áspero y grave, brotado de su ser únicamente por amoroso celo y que al delatar su presencia a los cazadores, puede hacerle morir”.
El que precede es un texto basado en la leyenda impresa en la contraportada de una revista literaria en la República Dominicana, que recibía precisamente el nombre de El urogallo.
Iván es el urogallo de la casa más famosa en la sierra madrileña. Tiene en común con aquel su origen cántabro y su tendencia a la nocturnidad, momento en que se escucha su canto, aprovechado por el concursante cazador (en este caso cazadora) para intentar darle muerte. Al canto del urogallo le llaman ‘canto de la muerte’, y es que lo profiere con tal pasión que se llega a quedar sordo y ciego de forma momentánea. Ese es su momento de mayor debilidad.
Este
modelo cántabro es capaz de hablar durante horas en la madrugada, provocando la participación de los demás, invitando a que propongan temas y enlazando unos con otros. Dice que no quiere dormir durante el tiempo que esté en esa casa, que quiere disfrutar todos los minutos posibles. Y ahí está su pasión, por eso se afana en convencer a su gente cercana, a los que arrastra a vivir con profusión la experiencia.
La madrugada del viernes al sábado lograba que le acompañasen Raquel, su compañera de nominación y también a la que ha de estar esposado durante la noche, y las igualmente unidas Gisela y Loli, a pesar de que esta última deseaba ir a dormir. Hablaban y hablaban, de los temas más intrascendentes y faltos de interés (cremas, agencias de modelos, etc.), pero a mí me gustaba verles, observar a este ‘
urogallo’ parlanchín decir “que os iba yo a decir…” mientras aparentaba inventarse un nuevo tema. El suyo no es un canto amoroso, no infla el pecho ni despliega su plumaje para que las tres mujeres que le acompañan reparen en él, como haría Carlos ‘soylarepera’. Su canto es por celo puramente intelectual, como decían también en aquella vieja revista literaria.
Viendo a
Iván estos días no me extraña que tenga tantos amigos, de profesiones tan distintas y orígenes tan distantes, como contaba un día mientras acompañaba a alguien en la prueba del peregrino.
Dicen que ya no se escucha el canto del urogallo en los amaneceres cántabros, aunque haya uno que se esté haciendo escuchar en toda España. Es una especie en extinción, como lo es el concursante que decide llevar vida a una casa en la que disfrutar del encierro. Lástima que la vida de esta especie fuera de su entorno sea complicada, y si no que se lo cuenten a Mansín, ese urogallo que se paseaba este verano por los pueblos de Asturias hasta que una mañana apareció muerto. Dicen que fue un carnívoro (tal vez un perro) el que acabó con su vida, quizá porque le molestaba su canto, el ‘clo, clo‘ y la seguidilla de después. Aún es evitable que se le dé caza a este urogallo que hoy habita en la casa de Gran Hermano, por lo cual habremos de confiar en esa parte de la audiencia que vota. O quizá haya que ponerse a votar.
(...)
Por todo lo anterior sería una pena que la audiencia votante decidiese decantarse por el ‘clan de Maritxu’ solamente guiada por la edad de esta concursante. Es algo que me recuerda a aquellos tiempos en que había que tener adoración por un anciano general que mandaba en este país por el simple hecho de ser una persona mayor a quien no debíamos disgustar. El voto a
Iván es, en cierto modo, un castigo a los que se han atrevido a contrariarla, manteniendo su coherencia e independencia de criterios. Sabiendo los porcentajes ciegos de la expulsión de esta semana, que según nos revelaban anoche en el debate están casi empatados (50,80% frente a 49,20%), da la impresión de que un ‘mueble’ (no llega a ‘seta’) como Raquel puede superar esta nominación, simplemente como premio a su inexistencia. Injusto, diría yo (...)

Vuelve el pacto… o no

De visita por el cielo
(...) De hecho, empezaron anoche, con uno de los monólogos de Iván, que ciertamente tiene el defecto de gustarse excesivamente cuando habla, impidiendo a veces el normal intercambio de opiniones por su excesivo palabrerío. Por otro lado, los habitantes de la casa vieja han podido confirmar ya que hay otra casa: dos de sus integrantes la han podido visitar y el resto la vieron en la pantalla de televisión (...)

(...) Quiero ver el tour de force que pueden dar los acontecimientos gracias a la presencia en el concurso de Ana e
Iván, los dos auténticos líderes y cabecillas de sus respectivos grupos. Lo que aún ignoro es si las dos no expulsadas irán a la casa nueva o solamente la que menos votos reciba (...)

Derecho a no decir la verdad
(...) Si la murciana se hubiera identificado claramente con el grupo de los ‘Ivanistas’ estaría bastante claro que la mencionada teoría caería contra el destino de Ana. Loli se desmarcó la misma noche del martes de ‘los Ivanes’, después de haber aclarado que ella no quiere irse a la casa ‘luxury’ (...)

(...) Acabo ese momento de nostalgia con dos pequeñas perlas. La primera la rescato de la noche de nominaciones, es de
Iván y la pronunció justo después de que comunicaran a las dos habitantes que visitaron la ‘casa 10′ que se prepararan para salir de la casa. Con un tono socarrón que cada día me gusta más, le dijo a Javier: “Vomita Palomares, que si no ésto ya no va a ser lo mismo”. Tiene tanta gracia como mala leche (...)

El juego de las tres puertas
(...) Me gustó ver a Gema llorando durante tanto rato en la soledad de la cabina, que más parece una incubadora, como decía uno de los narradores del minuto a minuto de esta misma web. Entiéndaseme, no es que sea de mi agrado ver llorar a nadie, pero supe comprender la situación, que pensase en sus seres queridos, su perro, y eso le provocase la llorera. También me gustó la delicadeza de Iván, que al verla llorando le pregunta: “¿Prefieres estar sola?”, a lo que ella respondió que no. Son esos pequeños detalles, insignificantes para muchos, que a este gato sensiblón le ganan por la mano (...)

(...) A mí me gusta verles juntos, compartiendo momentos de charla, de esos que tanto gustan al
‘urogallo’ Iván, aunque quizá debiera considerar que a veces igual le escuchan por no tener fácil la huida en lugar de por el gusto real de compartir esos instantes (...)

El inquilinato
(...) Si la semana pasada fuimos capaces de darle la vuelta a las votaciones, impidiendo la salida de Iván, y ahora estamos contentos por ello porque el cántabro residente en Zaragoza ha revitalizado de forma prodigiosa esa casa, de la que apenas hablábamos antes, esta semana podemos hacer lo mismo con la ‘loca… de vez en cuando’ (...)

(...) Finalmente, esta semana habrían establecido una nueva categoría, que no sé bien si definir como de okupas o simplemente vecinos, de cuya temporalidad no tienen duda los pertenecientes a los dos primeros grupos, y de momento formada solamente por el último en llegar,
Iván (...) A Iván le ha tocado el papel más ingrato, si bien supongo que no han reparado en lo mucho que suele sancionar la audiencia votante situaciones de injusticia a una minoría dentro de esa casa (...)

(...) Carlos ‘soylapera limonera’, que habla sin sonrojo de su “escala de valores”, afirmando que ellos “son los razonables”, cuando pretende que en la compra de esta semana pidan agua mineral al tiempo que aspira a decidir él mismo cuánto tabaco puede comprar
Iván. Este sondea al más comprensivo de sus compañeros para ver si le parece bien que plantee reservar una pequeña parte del presupuesto semanal (5 euros) para caprichos personales. Orlando está de acuerdo porque desearía poder comprar cervezas o patatas fritas, mientras que el ‘urogallo’ Iván quiere poder comprar dos paquetes de tabaco, uno de los cuales saldría de esa asignación personal. La propuesta llega al resto de habitantes justo cuando su propulsor está en el ‘confe’ y todos son problemas para la estricta Gema y el resto de ‘inquilinos’.
Es absurdo ver a Carlitos (así han decidido llamar al ‘maridito’) protestar por el tabaco que está fumando Iván cuando es un tabaco que él mismo le está ofreciendo. Aún si fuera el otro quien le pidiera podría quejarse, aunque bien es sabido que “ante el vicio de pedir está la virtud de no dar”. Lo que hace es inexplicable, y aún más que pretenda le devuelva el tabaco la próxima semana. Pero lo que está rayando el delirio es que se oponga a la pretensión de Iván, que no es otra que comprar un primer paquete del presupuesto común (es lo que los demás fumadores pretenden para ellos) y otro segundo del presupuesto personal, que quiere destinar precisamente a poder devolver el favor prestado e invitar de su tabaco a la pareja. Carlos H. remata la sinrazón con su afirmación de “hacer presupuestos para caprichos es insolidario” o “un paquete es razonable… nosotros somos los razonables…”, luego se ha de hacer lo que ellos decidan. Eso sí, dos vasos de leche garantizados para la ‘dueña’ y agua embotellada para el ‘marqués’ (Carlos H.) (...)

Veda abierta contra el okupa
No ha habido que esperar mucho para que la ‘estricta dueña’ Gema verbalizase lo que pensaba sobre
Iván y su estatus en la que ella considera su casa. Escribí ayer mi tesis sobre las diferentes clases en esa casa, que van desde el rol de dueña y señora de la catalana, hasta el de okupa del último llegado, pasando por los de inquilinos que representarían los demás. Pues bien, si antes lo digo antes pasa: Gema ha llamado okupa a Iván (...)
El caso es que no solamente sabemos ya a ciencia cierta que consideran a
Iván un okupa, lo que él mismo denomina “estar de prestado”, sino que además hemos sido testigos de hasta que punto se ha abierto la veda contra este concursante. El enfrentamiento entre el modelo cántabro y Gema terminó en una charla relajada en el jacuzzi, pero no sucedió lo mismo con su enemigo público número uno, paisano suyo y enfrentado a él desde el primer día, el ínclito Carlos Hoya. Antes de comentar estos dos enfrentamientos me gustaría hacer una pequeña pausa para recapitular lo que sabemos sobre el pasado común de estos dos concursantes.
A saber,
Iván conoció a Carlos H. cuando este intentaba levantarle la novia, según aquel por el mismo procedimiento que utiliza siempre, por lo que es incluso conocido en los ambientes de la noche cántabra. El método del de Santoña consiste en ir a las chicas a cantarles al oído, y en este caso Iván le cortó de raíz el impulso cantarín. Por otro lado, parece que algunas mujeres le han hablado de su enemigo a Carlos ‘soylapera’, si bien ignoramos qué chismes le habrán contado. En la escena que pudimos ver donde ambos les explicaban a sus tres compañeros de la casa nueva estos antecedentes, uno omitía la información clave de la pillada con su novia y el otro evitaba especificar quién o quiénes le han hablado del otro, ni siquiera pudimos llegar a saber cuántas chicas les han conocido a los dos, lo cual es un dato cuantitativo de interés. Para lo que sí sirvió esa charla es para hacernos un poco más la idea de ante qué personajes estamos, porque mientras Iván reconocía que con dos copas no descarta tener un lío de una sola noche, el súper correcto Carlos aclaraba que no tenía nunca líos así, sino relaciones serias y nada más. Deslices los menos, que aquí ser incorrecto te puede costar un triunfo.
Con estos antecedentes se entiende mejor que ambos se nominasen mutuamente en la única ocasión que pudieron hacerlo, y también la reacción de ayer cuando les revelaron que habían perdido la prueba por dos errores del
modelo y empresario, aunque no se corresponda con el propósito de hacer borrón y cuenta nueva que le expresó el consultor inmobiliario free lance a su paisano el día que entraron todos en la casa. La prueba de esta semana, a la inversa que la de la anterior, fue superada en la casa vieja y no superada en la nueva. Cuando Pepa les comunica que han perdido la prueba, el inquilino Carlos H. pide si se puede saber quien ha fallado, y la ‘súper’ revela que ha sido Iván. La pregunta no es gratuita, ya que desde la mañana del domingo ellos saben que esto ha sido así. Carlos, el ‘temeroso’, le había avisado a su mujer de que esto podría pasar, quedando todos a la espera del momento de resolución de la prueba.
En este momento que relato se produjo el enfrentamiento entre los dos conocidos del exterior, en el transcurso del cual uno reprocha al otro que hubieran perdido la prueba, el otro se excusa aclarando que no lo ha hecho a propósito y ambos evidencian que no se tragan. No me cabe duda de que si el culpable de haber perdido la prueba hubiera sido Orlando, por poner un ejemplo, la reacción no tendría nada que ver con esta, sino que más bien le hubiera dicho que no se preocupara, que un fallo lo tiene cualquiera y se acabó. De hecho, si el relevo fallido entre
Iván y el ‘feirante’ no se produjo correctamente porque aquel se había dormido en la cabina, de algún modo también es achacable a quien le tenía que sustituir, igualmente dormido en ese instante, aunque en este caso plácidamente tendido en su cama. Quiere decir esto que Orlando es también culpable en alguna medida de que la comida vaya a escasear durante los próximos siete días.
¿Qué pasará si algún día pierden la prueba por un error de Carlos? Esto puede pasar, ya que no hay ninguna evidencia de su infalibilidad, aunque a menudo intente demostrar su omnisciencia. Lo que sucede es que lejos de tener conocimiento de todas las cosas reales y posibles, este chico es bastante ignorante, lo cual me produce una cierta ternura. Cuando anoche
Iván le intenta explicar a Carlitos lo que es la sinusitis, hablando de los senos nasales, cavidades que comunican el maxilar con las fosas nasales, el hombre omnisciente que todo lo sabe espeta: “Los senos son los pechos”, mientras mira al vacío, como si la conversación no fuera con él. Efectivamente, no iba con él, pero es que tampoco estaba a su nivel, sino un par de peldaños más arriba, por lo menos.
La otra disputa en la ‘casa 10′, que está mucho más animada estos días, fue entre Gema e
Iván, a cuenta de algo que este dijo el mismo día que cambió de casa. Recordemos que ese día se había producido el saqueo del frigorífico, uno de los episodios más divertidos de esta edición hasta el momento, fruto de una deliciosa improvisación de Mercedes Milá. Gema fue quien más se rebotó por esta situación, e Iván le hizo ver su privilegiada posición a todos los niveles. Está en la casa luxury y además con comida, ciertamente porque habían logrado superar la prueba y en la otra casa no, pero es indudable que su situación era notablemente más confortable, lo cual motiva que alguien procedente del ‘purgatorio’ de la casa vieja intente conseguir algo de comprensión al acto depredador de Ana y Almudena.
La reflexión de
Iván es transformada por Gema hasta el punto de acusarle de haberla llamado egoísta. Es posible que en algún momento de la conversación saliera la palabra ‘egoísta’ de su boca, es más creo recordar que así fue, pero descontextualizado no viene a decir lo mismo. Pongamos que aquel le dice que se sienta privilegiada y entienda la necesidad de las saqueadoras y sus compañeros de encierro, a lo que esta le responde que no es nada egoísta y lo entiende, pero que le fastidia la situación, recibiendo entonces esta respuesta de Iván: “es que no hay que ser egoísta”. Evidentemente, no se le puede acusar de haberla llamado egoísta sin tergiversar de mala manera sus palabras.
(...)
A decir verdad me espanta lo dicho por esta individua, me produce pavor y me asquea.

A toro pasado
(...) Con las tres nominadas en la sala de expulsiones lo primero fue el paso de Loli a la casa nueva, donde fue recibida con entusiasmo por
Iván y con decepción por Carlos ‘soylapera’ (...)

(...) Este gato interesado quería a esta habitante dentro de la casa no porque me haga gracia verla contar una peculiar historia de los Reyes Católicos que, pásmense, llevaba escrita en unos apuntes que le fueron descubiertos por
Iván y compañía dentro de su revista (la que les dejan llevar a cada uno).

Los leones rugen para dentro
(...)
Iván tiene la táctica argentina de convencer dándole a la lengua, quiero decir hablando. Este antes de juntar lenguas somete la suya a un nada despreciable desgaste, lo cual puede acabar en fracaso por aburrimiento de la otra parte, o en la entrega más descontrolada, posiblemente también para conseguir que se calle de una vez. Eso sí, en la madrugada se transforma en ese urogallo de canto hipnotizante, que disfruta de la conversación por la conversación y se muere por beberse hasta el último minuto de su experiencia en la/s casa/s de Guadalix (...)

Extrañas parejas
(...) Es de esperar que les retiren el tablero de ajedrez pronto, ya que no hay nada más aburrido que ver a dos tíos jugando en silencio, más aún cuando no están compartiendo sus jugadas, con lo cual ni siquiera se puede seguir el juego. Esto me hace recordar aquel odiado parchís de la segunda edición, que muchos hubiéramos deseado ver requisado el primer día. Pero, ciertamente, nadie diría que
Iván y Carlos H. iban a pasar una velada jugando al ajedrez como dos viejos amigos (...)

DEFCON 1
(...) Anoche, Iván provocó lo que podría ser un DEFCON 2, al enfrentarse a Carlos ‘soylapera’ y al matrimonio, probablemente guiado por el alcohol de la fiesta ‘retro’ (...)

(...) El sábado nos ofrecieron un momento divertido Orlando e
Iván. Ambos estaban en el dormitorio cuando Iván propone entre bromas y veras una medida de presión para el caso de que les dieran la prueba por perdida. El modelo plantea la posibilidad de que todos se tapen con la funda de los nórdicos (para que no se sepa quien es cada uno) y vayan todo el día agachados (para quedar todos a la altura de Chiqui). Orlando se apunta a la iniciativa, manteniendo los dos el tono de broma y llegando a hacer una prueba. Me gustó ver la camaradería de estos, que no estoy seguro se vaya a mantener en adelante.
Esta madrugada,
Iván ha logrado enfrentarse a toda la casa. (...) Es difícil describir con detalle lo que pasó esta madrugada, aunque podemos sacar dos conclusiones: Primero, que Iván no pudo más y terminó explotando. Y segundo, que perdió la razón por las formas, aunque en el fondo no puedo evitar entender su enfrentamiento con las tres personas que le recibieron en la casa como un auténtico okupa. Tendremos que esperar a ver el resumen que nos ofrezcan de esta movida noche, aunque no tengo dudas de quien saldrá claramente perjudicado por su actitud anoche. También he de agradecer personalmente a los responsables del canal 24 horas que nos dejaran seguir la bronca de anoche en directo y sin apenas cortes. (...)

El contrapunto
(...) Tanto en la noche de la fiesta que terminó en bronca como en la de plácida y animosa charla, Iván es el protagonista y centro de atención del grupo. No voy a entrar en si esto le beneficia o perjudica, pero es una realidad incuestionable que le confiere un perfil de líder envidiado por algunos en la casa. Hablaban de libros, películas, donación de óvulos y semen, temas diversos que trataban distendidamente. Mientras que Iván y Orlando parecían disfrutar de la conversación y le sacaban punta a todo en un tono de humor, veíamos a Carlos ‘soylapera’ preocupado por procurarse una imagen de ser superior (...)

(...) Orlando aguantó repetidamente que le llamase “el ambiguo”, sin ofenderse por ello. Decía Benavente que: “La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande”.
Iván parece preferir un solo disgusto, por grande que parezca (...)

Las tres puertas
(...) Todo un festival de emociones en esta gala, durante la que además pudimos ver una buena colección de vídeos, como viene siendo habitual. El tratamiento de la bronca del domingo me pareció ejemplar, muy equilibrado y bastante generoso con Iván. Digo esto porque no vi apretar las tuercas en su contra, sino que considero bien reflejado lo que pasó en el resumen emitido anoche, especialmente por los muchos contrapuntos que iban jalonando la intervención del modelo (...) En ese montaje de imágenes pudimos ver, y esta es una de las conclusiones más interesantes de cara al futuro de lo que suceda en esa casa, a Iván tirando a dar, provocando una bronca de forma voluntaria y premeditada, cuyo apelativo más grave fue prácticamente el de “pájaros” (para los dos Carlos), mientras que estos y Gema le insultan gravemente a sus espaldas, llamándole gilipollas y llegando a afirmar que en la calle le habrían partido la cara. Escuchar a Carlitos llamarle macarra a Iván es un sarcasmo sin igual (...)

(...) De la segunda secuencia habíamos hablado ya aquí, aunque en su día no la pudimos ver en su integridad. Se trata del ‘comando jamón’ formado por
Iván y Orlando y he de confesar que viéndolo anoche me partí de la risa mientras me sorprendía aplaudiendo al televisor, algo bastante insólito. Son los dos canallas (en el buen sentido) de este GH, y verlos debajo de las fundas de los nórdicos de sus camas, entrando casi a rastras en el ‘confe’ para pedir un jamón, dándole a la ‘súper’ un plazo de 24 horas y afirmando estar dispuestos a todo, no tiene precio (...)

Los demás nos condicionan
(...) Ah, y la confesión viene a cuento de la velada que nos ha regalado anoche
Iván, hablando esta vez de fenómenos paranormales. Antes de esto hubo guerra de almohadas, con Orlando y Palomares como primeros figuras. Pero después vino la madrugada, el momento preferido del ‘urogallo’. Confieso que nada me hace disfrutar de este Gran Hermano como esos momentos, que no existirían sin Iván (...)

O jugamos todos o se rompe la baraja
(...) La prueba semanal está provocando un festival de caídas que ya hubieran querido para ellos los grandes ases de la comedia en el cine mudo. Desde esa Almudena que tras medio ‘escoñarse’ (con perdón, no tengo valores) en el jacuzzi se ha tragado ahora el marco de una puerta; hasta ese tremendo ‘ostiazo’ (ni principios, tampoco tengo principios) que se llevó anoche
Iván, por el cual se llegó a acostar antes de la media noche, si bien luego se levantó para solaz de los más nocturnos, que pudimos disfrutar de la charleta a la que asistían Chiqui, Orlando y Nany. Cómo habría sido el golpe que se dio conduciendo el Segway que horas después seguía teniendo el ojo un poco cerrado (...)

Canallas, inocentes y moralistas
(...) Me refiero a la pareja de amigos formada por Orlando e Iván, que ayer fueron protagonistas imprescindibles de la fiesta. Fueron también su alma y, en el caso de Iván, hasta su corazón. Ellos son vida, para completar la tríada de la que habla el bolero (...)

(...) Gisela estaba triste, y fue
Iván quien se encargó de consolarla en su actuación estelar de la noche. El cariño sincero con el que la trató el zaragozano de adopción haría anoche que algunos se decantaran por este concursante como su favorito. Iván tuvo tacto e inteligencia, escuchando a Gisela y aconsejándola sin intentar sacar provecho alguno de la situación (...) Ya el día anterior había estado llorando por el mismo motivo, y esta madrugada Iván puso toda la carne en el asador para intentar subir la autoestima de la modelo, a la que dedicó todo tipo de piropos delante de ella y, sobre todo, a sus espaldas. “Me da mucha pena esta chica” (...)

(...) Anoche, los canallas (en el buen sentido de la palabra) estuvieron colosales. Me refiero a Orlando e
Iván, y cuando les encuadro bajo ese epígrafe quiero decir que son gente sana y divertida, con un punto de desobediencia y travesura que les hace especialmente cercanos y también más graciosos. Los canallas, no nos engañemos, suelen ser los preferidos de este gato cronista. (...)

GHalloween nominatorio
(...)
Iván es un poco El increíble Hulk, grandullón de repentinas transformaciones, generalmente alentado por un buen vino (o licor de garrafón) que le lleva de un estado casi contemplativo a una furia (verbal) descontrolada. Aunque en el fondo es un vampiro nocturno, crápula y al mismo tiempo melancólico. Es un romántico que se esconde bajo una supuesta sonrisa. Es el Louis de Anne Rice o el Drácula de Coppola, cruzando océanos de tiempo, buscando (recuperar) a su único amor (...)

(...) Termino con esa estampa de anoche, con
Iván y Almudena comiendo el alpiste del loro. ¡Lo que hace el hambre! (...)

Cuestión de talante
(...) Como se me hace cuesta arriba asumirlo en alguno de los casos, especialmente el de una Chiqui confidente y permanente compañía en infinidad de noches, a la que Iván ha animado, aconsejado y escuchado. Aunque lo mejor que ha hecho, por extraño que parezca, no ha sido otra cosa que tratarla como a cualquier otro, como a una persona normal, sencillamente porque lo es (...)

(...) Como espectador prefiero también en esto a
Iván. Un tío que se asusta en ese corredor del terror, que en algún momento parece que va a ir hacia atrás, se medio cae, se sienta luego en el sillón sin pensarlo dos veces y cuando le cae el vómito ríe a carcajada limpia tras la impresión inicial. Luego sale sin mostrar contrariedad alguna y espera tranquilamente el momento de recibir con una media sonrisa la noticia de su nominación por una Mercedes Milá que, dicho sea de paso, estuvo ayer espléndida.
Llámenme partidista o lo que sea, pero este concursante no deja de agradarme nunca, aunque su momento cumbre son las madrugadas, y anoche me dejé mecer de nuevo con sus historias, contadas con pasión y buen humor, convirtiendo lo más intrascendente en un placer para los sentidos. Se está bebiendo a borbotones cada minuto de su vida dentro de esa casa, y a algunos nos está haciendo disfrutarlo como pocas veces hicimos antes.
Va a ser una semana dura.
Iván ha conseguido meterse en el bolsillo a muchas personas esta semana, tras el rechazo que pudo provocar la anterior (...)

Contradicciones

Entomología aplicada
(...) Iván parece demasiado seducido por la idea de que todos están contra él. Es cierto que en su primera semana no tuvo el mejor de los recibimientos y algunos anduvieron agazapados esperando el momento de encararle con su propio error en la prueba. Después de eso tampoco se ha esforzado por limar asperezas, especialmente en aquella madrugada festiva que decidió decir verdades desnudas y bañadas en alcohol. (...)

(...) Fue genial esa visión que nos facilitó el resumen diario de ayer, cuando veíamos a
Iván charlando sobre la prueba, contando sus planes a Orlando y disfrutando de todo esto; mientras que Carlitos, Gema y Nany hablaban de él, argumento obsesivo al que sacan punta de forma tan ridícula como decir si hace trampas en el juego de las damas. Qué suerte poder ver la diferencia entre las actitudes de unos y de otros (...)

Coser y contar
(...) Si hubiera que destacar algo de anoche esto sería el intento de poner paz llevado a cabo por Iván, desmontado por Gema con la doble cara que ofreció al sellar la conversación con dos besos para inmediatamente regresar a la fiesta y burlarse de lo sucedido (...)

La gran catarsis
(...) En la reunión en torno al jacuzzi de la que hablé al principio, coincidían todos en que Carlos había hecho bueno a Julito, con su juego entre mujeres. Iván no paraba de decir “esto es un circo”. Y tanto es así que dejaría en ridículo al Ringlin y Barnum de los mejores tiempos (...)

Súper martes
(...) Aunque más increíble fue ver la reacción de todos cuando la pareja se besaba en la boca, si acaso con cierta timidez achacable a la inercia impuesta en esa casa, y no terminaban de dar crédito.
Iván lo interpretaba de forma bienintencionada, diciendo que hay mucha gente con la costumbre de darse un pico para despedirse (...)

(...) Me alegré mucho anoche de que se quedase
Iván. Lo he deseado toda la semana, y ha sido así porque este concursante ha conseguido que viera todo esto desde otro prisma. Cuando este gato apasionado temía que la dedicación a este programa durante más de tres meses se convirtiera en una obligación impuesta por el compromiso adquirido, consistente en analizar las cosas que pasan en la casa más famosa de la sierra de Madrid, de repente llegó Iván, el urogallo de nuestras madrugadas. Gracias a él esto está resultando para mí un placer inmenso, diría que casi inesperado. Sirva esta confesión como excusa, si así se quiere interpretar, de mi apoyo a este concursante. Sin él esto sería distinto, como sin duda lo sería sin cualquiera de los demás, pero en este caso para mí también sería mucho más aburrido, más plano, con mucha menos realidad y también con menos vida (...)

Marinero de luces
(...) Esto sí que no puede sorprender, sobre todo habiendo observado las horas previas a la gala del martes, en las que pudimos ver al feriante permanentemente al lado de
Iván, silenciosos la mayor parte de las veces, con un aura de melancolía entiendo que provocada por el temor de no volver a compartir un día como ese (...)

(...) Anoche están en el patio, en ese ‘rincón de pensar’ (copyright
Iván), Miren, Palomares y Lizz (...)

Falta de empatía
(...) Según él es bella por fuera y por dentro, pero no se ha portado bien con él y le ha hecho sufrir mucho, nada que no suceda siempre en una ruptura. Esto se lo hemos escuchado contar una docena de veces los que vemos el 24 horas con fruición, por lo cual no hay nada nuevo ni destacable en lo dicho por un Iván siempre respetuoso con la mujer de la que parece aún enamorado (...)

No es normal
(...) Tampoco son normales algunas de las reacciones de esta modelo, como la tenida la madrugada del sábado, cuando se hacía la ofendida en medio de una conversación en la que reinaba el buen humor, con un Iván bromista que igual le repetía a Almudena ese “asín de claro” que ha seguido repetiendo hasta ayer, como le tomaba el pelo a la propia Liz al preguntarle si ella desteñía en el jacuzzi. Esto no la ofendió pero sí tuvo alguna reacción posterior bastante extraña (...)

(...) Orlando e
Iván metieron a la murciana vestida en el jacuzzi y esta mojó la cama de Iván, terminando ambos en la sala de la webcam diciendo que lo habían pasado muy bien. Ellos se divertían y los demás miraban posiblemente con envidia (...)

(...) Un día más tarde Liz no acierta a explicar cuáles son las tribus originarias de su país. (...) Lo poco riguroso de su relato, que más parece basado en una mala parodia, provoca la risa de un
Iván que llevaba toda la noche de coña. La modelo aprovecha para hacerse la ofendida, acusarle de burlarse de la historia de su pueblo y levantarse aparentemente contrariada. Aquí lo que no me parece normal es Liz directamente (...)

(...) No es normal que Orlando solo quiera acostarse con Nany sin tener para ella apenas ninguna muestra de cariño durante el resto del día. Y tampoco es normal que no quiera seguir acostándose con ella pero le diga que le gusta. Especialmente después de que le confirmase a su amigo
Iván que han consumado, a lo que este respondió: “Muy bien, eso relaja tensiones. Así estás siempre de humor, y mira de qué buen humor está Nany”. Esto no tiene vuelta de hoja, no es normal y punto pelota, que diría Iván.

Termino comentando una tesis que están elaborando en la casa algunos de sus habitantes, especialmente Iván, el más convencido de que hay más sorpresas como la del matrimonio separado por la audiencia. La primera sorpresa que Iván sospecha tiene relación con Julito y Palomares, y a saber qué maldades está pensando el modelo sobre estos dos. Pero no acaba ahí su diabólica mente, ya que hablando con Liz le plantea en tono de broma si no será ella la tercera sorpresa y va a resultar que tiene ‘tiburón’. Si sigue por ese camino su imaginación va a terminar inventando aún más cosas poco normales de las que está encontrando este gato receloso (...)

En positivo
(...) Contaba que algunos, especialmente Iván, habían estado haciendo conjeturas sobre si habría más sorpresas del tipo de la del matrimonio que durante más de un mes simuló no serlo. Apuntaba dos hipótesis manejadas, las cuales se han quedado en un juego de niños al lado de las que ayer se convirtieron en protagonistas, que Julito y Palomares tuvieran algún tipo de relación o que Liz hubiera pasado por una reasignación sexual (...)

(...)
Iván: Su mejor cara es la divertida. Toda la tristeza que transmite su rostro en ocasiones queda eclipsada cuando sonríe, momento en que es capaz de transmitir una alegría inmensa. Se entrega al cachondeo exento de malicia como a ninguna otra cosa. Pero, sobre todo, aprecio su virginidad como concursante, lo cual le hace mostrarse muy de verdad (...)

A tumba abierta
(...) Y lo de Iván hablándole a Orlando como presunto nominado, ya que ellos no saben que ha sido salvado. Me gustó su discurso de la luz propia, y de cómo no puede ser uno eclipsado por la luz de los demás. Según este urogallo que va conquistando cada vez a más gente, solamente la audiencia votante (nosotros) podemos apagar la luz de un habitante, por mucho que algunos desde dentro lo intenten, supongo que haciéndole luz de gas o simplemente mediante el poder de la nominación. Sus palabras me embaucaron de nuevo anoche, escuché una vez más su canto y me dejé atrapar irremisiblemente por su encanto. Ah, y el cava está enfriándose en la nevera, que con un poco de suerte tendremos nuevas ocasiones para la celebración (...)

Quantum of tranquilitas
(...) Ayer les dieron nueva prueba, una de baile, de esas tan clásicas. Durante el día siguieron hablando de las nominaciones, siempre y cuando no estuvieran ocupados en la nueva prueba, que ha gustado a algunos como Iván, a pesar de considerarse un pato mareado. Bueno, él dijo “pino mareado” (...)

La dolorosa
(...) En apenas diez minutos Iván desmontó la inconsistencia de los argumentos de una Nany cada vez más incómoda con la situación. Y todo con la más amable de las formas, mirándola a la cara y entre sonrisas. ¿Es o no un fenómeno este Iván? ¿Sí o no? Eh ¿Sí o no? (homenaje a Germán).

La hoguera contra el enemigo
(...) La capacidad que tiene este urogallo para sobreponerse, liarse la manta a la cabeza y aparentar ser feliz, mientras consigue que lo sean algunos de quienes le rodean, o en este caso le observan desde la cercana distancia de la ventanita, como la llamo siempre. Si el sábado se rifaban los cuchillos para clavárselos en todas las posturas imaginables a Iván, ayer este divertía a todos en la fiesta africana que les dieron. No puedo concebir cómo tiene tal capacidad para hacer abstracción de todo, olvidándose del trato que le dan, aunque supongo que es una clave de supervivencia, posiblemente su gran y enigmática clave. Eso sí, el sábado lloraba en el ‘confe’ y en la cama le pudimos ver afectado por todo lo que estaba pasando. (...)

(...) Esta reina de las camas (Loli) prende la hoguera habitualmente de forma silenciosa y sin que apenas se note. El viernes cargó el arma contra
Iván durante un ensayo del baile de la prueba, y al día siguiente disparó en el mismo escenario. En la primera discusión no me gustó el maño de adopción, creo que le faltó paciencia y le sobró vergüenza. Es al que más le ha costado realizar los pasos e incluso memorizarlos, y debería haber admitido la ayuda que le intentaban prestar sin reclamar que fuera Gisela, encargada de dirigir al grupo (...)

(...) Luego vinieron los reproches y este nuevo encontronazo terminó con
Iván devolviéndole la pulsera que ella le había regalado en la otra casa, de la que no se había desprendido desde entonces. Iván ha respetado siempre a Loli, apreciándola hasta el punto de darle un punto positivo el pasado martes, mientras que ella no ha parado de clavarle puñales por la espalda, nominándole ese mismo día y otros anteriores, además de contribuir al estado de opinión negativo que hay en la casa hacia él, por acción u omisión (...)

Bastardear las nominaciones
(...) Loli está recibiendo un trato de favor con la comida (...) Afortunadamente, este fin de semana ha tenido quien la saque de su torre de marfil, diciéndole algo tan simple como esto: “Eres como las demás”, el sábado Iván le ahorró cinco años de psicoanalista. Es una de las ofensas más rebuscadas al tiempo que refinadas que he oído nunca. Iván no sabrá jugar a esto, como dice, y le creo a pie juntillas, pero ha acreditado ser un fino estilista dialéctico, aplicando las ofensas con un preciso escalpelo (...)

(...) Esta noche de expulsión y nominaciones, la primera de esta fase del concurso, tendrá dos momentos álgidos. El primero cuando se produzca el regreso de la sala de expulsiones, posiblemente protagonizado por un solo habitante. Dado el enfrentamiento entre Carlos H. e
Iván, parece posible que sean ellos dos solamente los que vayan a esa sala (...)

El riesgo de exponerse
(...) Pero antes del show de Loli tras la gala, asistimos a la expulsión de Carlos H. (...) Lástima que su anunciada pretensión de no atacar a
Iván una vez estuviera fuera de la casa no la mantuviese ni siquiera durante la entrevista, pudiendo todos escuchar de su boca la afirmación “así de listo es, que no se enteró de nada”, cuando ponían las imágenes de la broma del secreto inventada por Loli.
Este concursante desenterró el hacha de guerra con
Iván en la sala de expulsiones, donde les dejaron a los dos para transmitir esa imagen final de duelo. En sus últimos minutos no solamente se comprometió a no esparcir mierda sobre su oponente sino que le reveló un secreto que Iván desconocía, y es aquella broma de Loli sobre el secreto de la casa, que provocó tantos y tan divertidos momentos durante días (...)

Asín de claro
(...) Loli llegó a decir repetidamente que si
Iván se metía con ella o provocaba alguna discusión, era capaz de irse. Escuchando esto, incluso podría parecer que está a la espera de que tal cosa pase.
Es poco probable que
Iván fuera a provocar una discusión con una compañera como ella, ahora que la ha visto, o ha tenido conocimiento de su bajo estado anímico. Este ‘urogallo‘ es extraordinariamente empático, lo cual justificaría que sienta pena cuando se va un compañero, por mucho que sea un contrincante con quien no se ha llevado especialmente bien (los casos de Gema y Carlos H. fueron así), o que le pase lo mismo cuando Mirentxu llora (en seco, como la limpieza en algunas tintorerías) porque no le queda crema de esa para su cara, que cuesta ciento y pico euros, lo cual le hizo decir: “me ha dado penica ahora Mirentxu”.
Iván es, en definitiva, un inocente empático en el que las emociones priman sobre lo racional. Claro está, después de la emoción viene el análisis, y ahí no se equivoca mucho. Me gustó lo que dijo ayer, hablando con Mirentxu, sobre el momento en que despidiéndose le dijo Carlos H. aquello de “sin rencores”: “Y yo pensé…”, dice Iván, “joder, pues podías haber dejado los rencores cuando entraste al programa” (...)

(...) Eso sí, la teoría de la “luz propia” está siendo aprovechada suficientemente por
Iván, tanto como su afición a remojar las ideas en agua burbujeante, a ser posible acompañado de alguien. Si esto sigue así, terminaré por cambiar el símil zoológico del urogallo por el de un pez abisal, de esos que lucen en la oscuridad de los más recónditos fondos de alta mar (...)

Información distribuida
(...) Aparte de decidir quién debe saber según qué cosas, hay algunos habitantes empeñados en determinar con quién se deben relacionar otros y en qué. Me parece extraño que Carlitos, Nany y Loli pretendan tasar el tiempo que Orlando puede o debe pasar con Iván (...)

Caza y captura a Liz
Se ha decretado la caza y captura de la modelo dominicana que se atrevió a simpatizar levemente con Iván. Ha bastado que pasara algunos ratos fugaces con su colega modelo en el rincón de pensar (...) A Iván le queman las injusticias, por eso fue anoche a contarles lo que está viendo sobre Liz, que no aplaudieran cuando le ponían la banda de ‘Miss Bikini’ (en el acto presentado por Iván), que hayan decidido hacerle el vacío, pasando de ella con el fin de hacerle daño (...)

(...) Escuchando al grupo hacer la prueba de la banda de rock decadente en la que no es tan importante interpretar bien un tema como saber contentar a la consola de videojuegos, me ha llamado la atención
Iván cuando le ha tocado hacer de solista. Su singular modo de tararear las canciones, empleando solo la vocal ‘U’, me ha confirmado una vez más el símil animal que hice. Eso sí que era el auténtico canto del urogallo (...)

Carta a los Reyes
(...) Para Iván: Un contrato como monologuista, una madrugada para él solo (y nosotros, si eso), un plumas nuevo porque el suyo lo está desgastando bien, un Orlando para su jacuzzi y una Almudena que le enseñe siempre la ‘cara B’.
Ah, y una linterna, por si un día su luz falla (...)

Contradictoria Loli
(...) Solo tras la salida de Nany veremos movimientos importantes, la convicción por parte de todos de que la audiencia apoya mayoritariamente a Iván y una interesante reubicación de algún habitante como Gisela, que moverá ficha de forma presumiblemente estratégica (...)

Realidad reformateada
(...) Pongamos un caso: muchos vemos en Iván una persona normal, algo ‘brasas’ cuando protagoniza sus monólogos de medianoche, pero que no ha dañado nunca a ningún compañero sino más bien se ha interesado por aquellos que estaban pasando un mal momento, afable con casi todos los demás y que trata a Mirentxu, por ejemplo, con cariño y respeto (a pesar de que le nomina cada vez con la máxima puntuación). Esto que acabo de hacer es una simplificación necesaria en este nivel de análisis, claro está. Pues bien, varios concursantes se han ocupado de referirse a su compañero como alguien con quien no se puede convivir, prepotente y egoísta, sin ser capaces de argumentar mínimamente el motivo de su inquina (...)

(...) Cuando
Iván protesta levemente de que Mirentxu le sirve menos comida que a algunos de los demás, está relatando un hecho grave al que aparenta querer restar importancia. Su conformista conclusión es que intentará servirse él mismo, lo cual hace solo cuando puede, a juicio de este gato observador para no provocar una fricción en la casa basada en algo no tan trascendente (...) Si depositamos nuestra mirada en el momento clave, aquel que puede confirmarnos el motivo de nuestra sospecha sobre por qué unos engordan mientras otros adelgazan, podemos observar como Mirentxu sirve dos paletadas bien colmadas de arroz a sus protegidos, algo menos a las mujeres de la casa, y apenas una (escasa y medio roñosa) tanto a Iván como a Orlando (...)

Tanto va el ‘cántabro’ a la fuente…
(...) “Tanto va el cántaro a la fuente… que al final se rompe”, solo que cambiando ‘cántaro’ por ‘cántabro’. Quiero decir que a Iván le pueden pasar dos cosas, consecuencia de acudir al matadero semana tras semana. O que termine con la cerviz doblada y servido en bandeja a una Milá siempre hambrienta de respuestas, o que al final compre el matadero y se quede a vivir dentro (...)

(...) Y lo que quiero rescatar del pasado es ese momento en que
Iván le pregunta a Liz: “¿Tan cabrón soy?”, y esta le responde: “No, lo que eres es un cabezota”. Lo dicho, entre estos dos veo cada vez más sintonía, especialmente en uno de los dos sentidos, o sea, de Liz hacia Iván. Entre modelos anda el juego esta vez (...)

La casa de los tartufos
(...) El viernes fue la canaria ex-princesita de Almudena (ya la repudió) quien siguiendo las indicaciones de sus dos amigas intentó desestabilizar a Iván (el protagonista de esta novela, como bien mirado dijo Liz), ensartando una serie de insultos en medio de un impulso violento que le llevó a empuñar un tenedor para dejarlo en la mesa un instante más tarde (...)

(...) A partir de lo contado se produce un roce entre Gisela e
Iván porque ella le dice que se calle, este responde que él puede hablar de lo que sea, ella le contesta que de esto no y le llama “subnormal”. Al sentirse agredido verbalmente de forma directa, Iván extiende su dedo índice apuntando a su compañera y le pide que no le falte el respeto, momento en el que Gisela empuña el tenedor que reposaba en la mesa hasta ese momento, hace un amago de utilizar el cubierto en su mano y lo vuelve a depositar en la mesa. Entonces se levanta, coge su plato (que una bronca no te quite el apetito es fundamental) y se dirige a los sillones llamándole algo así como “marchango” “machango” (ignoro su significado), entre otras lindezas (...)

De sorpresas, vacas y salidas
(...) No obstante, me gustaría aclarar algo relativo a la expresión corporal de Iván, que ha sido objeto de análisis por algunos de nuestros amigos, especialmente mi querida VickySans. Este modelo tiende a cierta descoordinación entre su lenguaje postural y la actitud que muestra en la conversación.
A menudo le vemos con el peso del cuerpo vencido hacia adelante, como en una actitud algo desafiante, o bien todo lo contrario, con su espalda hacia atrás, lo cual le hace mantener la cabeza alta, a riesgo de transmitir erróneamente cierta sensación de altanería. Le he visto reiteradamente ambas actitudes y en ninguna de ellas veo pretensión intimidatoria o presuntuosa, sino que simplemente entiendo que al tratarse de alguien de cierta estatura física tiene más dificultades que la media para controlar su propio cuerpo.
He de decir que además veo a este concursante y me parece estar ante a un viejo amigo, igualmente alto, y en quien reconozco idénticas posturas. Digo más, hasta los gestos que hace
Iván con las manos son idénticos a los de mi amigo. Mi conclusión es que no nos debemos dejar influir por un lenguaje corporal que no siempre es indicativo de la personalidad del individuo (...)

Emocionante y divertido
(...) Iván, por su parte, se lo pasó genial y no cabía en sí de gozo abrazando a sus tres amigos disfrazados de luchadores de sumo. Su sorpresa le motivó tanto que duró con la luz encendida (esa de la que tanto habla) hasta más tarde de las seis de la mañana, recuperando el tiempo perdido con un Orlando que ha vuelto a acompañarle en la madrugada (...)

Fábula del zorro y el leñador
(...) En el jacuzzi estaban Julito, Liz, Almudena, Iván y Orlando. Este último le había preguntado a Iván si iba a ir, esta vez al menos no era el cántabro quien parecía arrastrar al feriante, como se ha dicho tantas veces. Al final resultó que Iván se terminó sumergiendo antes que su amigo. Allí estaban bromeando, riendo y mostrando todo el buen rollo del mundo, planeando para fin de año una carrera de San Silvestre por la casa pero con todos en pelota picada, tal como vinieron al mundo (...)

Como un lobo
(...) No creo que haya habido otro concursante que levantase tantas y tan encontradas emociones. Iván, el lobo estepario, el canalla, ese que no sabemos qué será de él, y del que quiero hablar hoy (...)

(...)
Iván ha logrado un apoyo importante entre la audiencia votante y también en la opinante, tanto que algunos han llegado a decir que la comunidad unida en torno a este blog es ‘ivanista’. Lo cierto es que nuestros amigos son un fiel reflejo de lo que vemos hasta el momento en la generalidad. Este concursante está teniendo en nuestras encuestas de la primera radiografía, la misma noche de las nominaciones, en torno a un 20 y un 30 por ciento de los votos, de igual modo que cerca del 80 por ciento de los comentarios le son favorables. El resto se sienten en una molesta minoría, lo cual es entendible, y lo achacan a un pensamiento único que no se ha dado en otras ocasiones (...)

(...)

Pero, ¿cuáles son las razones de ese odio? ¿están algunos empatizando con aquellos que extendieron esa especie de que Iván es un egoista prepotente? Creo sinceramente que sí, algo de eso hay. El mensaje ha sido tan insistente, tan repetido y tan obsesivamente mantenido por un grupo de concursantes (en su mayoría ya en la calle), que inevitablemente se ha extendido la idea, con tan poco fundamento como tenían los que ayudaron a su difusión. Incapaces de defender sus ideas, explicando las razones por las que les parece egoísta, por ejemplo, terminan reduciendo el tema a una cuestión de piel, lo cual es tan lícito como inconsistente (...)
Lo primero que me llama la atención en
Iván es su generosidad hacia los demás, la entrega desinteresada con la que se ha dedicado a todo aquel que se le acerque. Precisamente, me parece generoso y desinteresado. Lejos de ese perfil de clasista (de acuerdo que algo así dijo en un casting, probablemente en respuesta a algo que desconocemos dentro de una batería agotadora de preguntas) ha demostrado que sus tres principales aliados en la casa son un feriante, una enana y una negra.
Por otro lado, es quien más dispuesto he visto siempre a consolar al que estaba sufriendo, ofreciéndose para escuchar los problemas de quien fuera. Es probablemente el más empático, quien mejor da la réplica en cualquier conversación, utilizando la función fática del lenguaje como ninguno de los otros. Es decir, cuando hablan con
Iván es difícil que el interlocutor no tenga la posibilidad de comprobar que está existiendo contacto, dado que suele ir acotando la conversación con interjecciones y gestos que dan esa idea. Sin embargo, hay otros que cuando les hablan parece que estuvieran relacionándose con una pared, no recibiendo ni el más mínimo gesto de empatía.
En el lado negativo,
Iván gusta de comandar la conversación, quizá porque necesite escuchar sus argumentos repetidos hasta la saciedad a veces. Además, tiene por costumbre acotar las frases con latiguillos como “¿sabes cómo te quiero decir?”, tan molestos o más que el “tía” o “¿sabes?” de Gisela, por ejemplo, que al menos tienen a su favor la brevedad. Aunque me alucina que tanta gente haya interpretado de forma tan diferente a como yo lo he visto algunas conversaciones de Iván, convertidas ya en una especie de mito. Pondré un ejemplo, si me permitís. Un día contaba una historia que algunos han incluido en esa especie de leyenda negra sobre su prepotencia supuestamente presuntuosa, ese mito que gira en torno a yates y jeques árabes.
Hablaba de que había hecho una travesía entre Valencia e Ibiza en una embarcación motora junto a su ex novia y unos amigos, dado que uno de ellos sabe navegar. Llegado un momento se había quedado solo en la barca y esta se paró, teniendo que remar hasta la costa porque fue incapaz de darse cuenta que además de rellenar de combustible su depósito tenía que hacer lo propio con la mezcla de aceite, al funcionar esa embarcación como un ciclomotor. La historia no le favorecía en absoluto ni me resultó bajo ningún punto presuntuoso, ya que relataba precisamente su torpeza.
Pero en medio de su descripción de esa aventura logró transportarme a un mundo de ensoñación de la misma forma que ha hecho muchas otras veces, en sus conversaciones de madrugada. Hablaba que navegar de noche con sus amigos había sido una experiencia mágica, y lo contaba con tanta verdad en sus palabras, tantísima capacidad de hacerme partícipe de esa magia, que consiguió enamorarme por un momento.
Ningún concursante anterior, en las otras nueve ediciones, ha sido capaz de hacerme sentir tanto, casi como si estuviera dejándome embriagar por las imágenes de una película de Cameron Crowe (...)

El rechazo original
(...) Iván ha sido el más señalado como problemático, sin que en ningún momento sus inquisitoriales verdugos hayan sido capaces de argumentar las razones que podrían sostener esa acusación (...)

(...) puede no ser cierto que
Iván sea un egoísta prepotente (ser irónico ya hemos convenido que no es malo sino más bien al contrario), pero eso no basta para que sea una verdad admitida por algunos habitantes y, por consiguiente, en parte de la audiencia. Doy por sentado que ni ellos mismos están convencidos de lo que dicen, sino que obran obligados por su propio argumento, en la necesidad de que “su afirmación prevalezca sobre las otras, aunque momentáneamente llegue incluso a parecerles falsa o dudosa” (...)

(...)
Iván se refugia en el análisis hecho con aquellos que le son afines, quizá en la confianza de que les tiene ganados de antemano. Se podría decir, por tanto, que es perezoso en el enfrentamiento dialéctico, prefiriendo la retórica del monólogo en compañía, que se supone le motiva más que un inútil soliloquio. Esto le puede estar perjudicando ante aquellos susceptibles de dejarse guiar por la fuerza de la dialéctica en lugar de la importancia de la verdad auténtica. Si bien es cierto que la verdad no existe, pero ese sería otro asunto.
Este gato se inclina a pensar que
el modelo cántabro tiene un concepto más lúdico del juego que algunos otros, lo cual le lleva a defenderse cuando encuentra como motivación su propio entretenimiento (...)

(...) Así pasó que le fue dando revolcones a la donostiarra, ganando por puntos y quedando esta al borde del KO. En esa conversación, Miren intenta poner en evidencia al que llama “marqués”, quedando evidenciada la “condesa”, según la llamó
Iván. Ella pretende quedar como la cocinera esclavizada que duerme junto a la lavadora, cuando todos sabemos que cocina (ella y sus “pajes”, también según el modelo) porque quiere y ella misma ha elegido dormir en el cuarto de maletas (...)

(...) El pasado sábado, sin ir más lejos, salía a fumar un cigarrillo a altas horas de la madrugada, huyendo del calor asfixiante de un dormitorio en el que casi todos dormían destapados completamente. En silencio se levantaba, se ponía la petaca y se sentaba en una silla en el quicio de la puerta que da salida al jardín. Fue un momento revestido de esa magia de la que tantas veces habla él mismo. Se encendió la luz de fuera, luego la de dentro, y hasta parecían hacerle un guiño las luces, cambiando de forma especialmente veloz de color, lo cual le provocó una leve sonrisa (...)

Vísperas de una nueva etapa
(...) Los juegos atrevidos en la fiesta del domingo, con lametazos en la cara de Iván (boca incluida) no creo que hayan sentado muy bien a la donostiarra. Tampoco la broma de la que ella misma fue víctima, cuando le roció con agua oxigenada la cara esa misma madrugada del domingo. Julito empezó pecando al llevarse bien con Iván y ha sabido mantener su independencia en este sentido, desoyendo los múltiples mensajes que le mandaba Mirentxu (...)

No hay mal que por bien no venga
(...) En esta hora del deceso virtual, si algo destacaría de Gisela es que no ha sabido ser agradecida, especialmente con un Iván que nunca se portó mal con ella (...) Aunque lo más ridículo que dijo fue calificar de ofensivo el término “cría”, empleado por Iván con un inmenso cariño hacia Chiqui. Y es que ya no saben qué inventar (...)

Cydonia oblonga
(...) El modelo terminó su labor en la prueba benéfica de esta semana, en la que tienen que elaborar y embolsar tarjetas de la ONG de la ‘globalita’, Global Humanitaria. Dado que a los demás les quedaba todavía tarea, Iván se ofrece para ayudarles a completarla, pero nadie acepta su ayuda. ¿Por qué no quieren ser ayudados por su “egoísta” compañero? No tengo más preguntas, señoría (...)

(...) En realidad,
Iván tiene mucho por lo que hacerse disculpar. Que pida perdón por haberse presentado a un casting hace unos meses para el reality de realitys. ¿A quién se le ocurre?
Que lo pida por ser inteligente y darse cuenta que le ponen menos comida que a los demás, o le abroncan cuando pierden una prueba por un descuido suyo, mientras que cuando otros hacen perder pruebas por un acto voluntario y torpe se les da una palmada en el lomo (es textual).
Que pida perdón también por ser gracioso, alto, modelo, o haber estado en fiestas en las que casualmente había jeques árabes. También ha de pedir perdón ipso facto por hacer una travesía en una pequeña barca motora desde Valencia hasta Illes Balears, por más que terminara de forma medio cómica, medio dramática.
En definitiva, que
Iván pida perdón por existir, y por molestar a la vista a algunos espectadores, que le tienen tirria y él debería de entenderlo y no solo disculparse por ello, sino dejar que otros compañeros le injurien, insulten y aíslen. O mejor, que le pisoteen y le vejen, cualquier cosa que sirva para alejarlo del grupo de poder de la casa, conseguido en golpe de estado por el ‘clan de la fregona’.
Y luego que se autoinmole al amanecer, como acto de éxtasis purificador. Pero que lo haga más tarde de las nueve, no vaya a despertar a Mirentxu (...)

De hamburguesas, croquetas y mucho vino
(...) En medio de toda esta paz que proporcionan las muñecas, se produce la segunda pequeña bronca del día, esta vez también con Liz y su colega de profesión Iván. En esta ocasión a Liz le pilla todo por sorpresa, porque se trata de una salida de pata de banco de Iván realmente incomprensible.
Estaban empezando a plantear cómo hacer las entrevistas del programa de televisión que preparan sobre las labores de la ONG y en un momento dado le espeta él a ella: “Oye, a mí no me mires así”. “¡Pero si no te estaba ni mirando!”, contesta airada ella. “Oye, que yo aquí también puedo opinar, y ya sé como son esas miraditas”. A Liz le molesta esa extraña reacción de
Iván pero su respuesta es pacífica e inteligente. Con su silencio consigue no agravar la situación y dejar que pase rápido. Más tarde comenta con Carlitos que viendo esto ya sabe que no podrá ser amiga de Iván, lo cual no quiere decir que le vaya a nominar porque le tiene aprecio. (...)

El terremoto y sus réplicas
(...) La bronca que comentábamos el viernes entre Liz e Iván tuvo su réplica un día más tarde, como sucede con muchos terremotos. El segundo seísmo fue de mayor intensidad, aunque igualmente absurdo, a pesar de lo cual habremos de comentarlo, entre otras cosas porque algo nos dice sobre la situación que están viviendo en la casa de Guadalix, al menos según lo ve este gato (...)
Si bien el terremoto primero sí fue bien gestionado por Liz, su correspondiente réplica terminó sacándola de sus casillas, al responder de forma desmesurada, como bien le señaló un
Iván conciliador, que se preocupó en todo momento por el disgusto de su compañera y colega. La discusión comenzó con la petición que le hizo Iván de que diera una alternativa cuando hacía críticas a la planificación del informativo de la prueba, y eso desencadenó un monólogo de la dominicana realmente aterrador (...)

La palanca del poder
(...) tranquilidad solo rota por Almudena e Iván, los dos más vivos de esta historia, que desnudaron ‘globalitas’, les pusieron una especie de máscara como de luchador de Wrestling y las estuvieron colgando de esa guisa de una lámpara, con un cartel que decía “La mano negra de la casa os persigue”. Tengo dicho que sin estos dos nos hubiéramos aburrido mucho más (...)

Mucha espuma y poco chocolate
(...) Influyó en ello la reconciliación entre Liz e Iván, que no habíamos podido ver en el directo y nos habían reservado para la gala tras varios días de ver insistentemente la discusión de ambos. Es probablemente la bronca más repetida de la historia de Gran Hermano, sobre todo teniendo en cuenta que fue el pasado viernes, y en la gala de ayer nos volvían a ofrecer un resumen. El caso es que tras el bonito abrazo entre los dos contendientes, a cual más cabezota, los grupos se volvían a redefinir en la casa, lo cual se trasladó a las nominaciones (...)

GH Matrix
(...) También hace un par de semanas Iván nos sorprendió diciendo en un ‘confe’ la frase “Tanto va el cántaro a la fuente…” con la que este gato escribidor había titulado el artículo del día anterior, solo que en este caso sustituyendo la palabra “cántaro” por “cántabro”, en un juego de palabras sin igual. Son solo dos ejemplos de coincidencia entre el guión no escrito que siguen en esa casa y lo que desde aquí escribimos, que tuvo varios ejemplos anteriores, como fue ver a Iván eligiendo el disfraz de vampiro, como aquí le habíamos atribuido (...)

(...) un
Iván que me gustó más que nunca cuando le dice a Liz: “Estoy muy cabreado contigo”. Pero aún más cuando se autocalificó como un necio y un burro, en una muestra de humildad cuyo único fin era propiciar ese entendimiento entre ambos. El gesto fue bonito y yo me creo que entre ellos hay un cariño especial, que les condujo inevitablemente a esa reconciliación.
Creo que
Iván tiene un defecto con el que me identifico plenamente. Yo también tiendo a intentar arreglar las cosas en el momento, siendo capaz de ser odiosamente insistente y sin darme cuenta que a veces no hay nada como dejar pasar el momento, procurar que se enfríe la situación y las aguas vuelvan a su cauce, por usar este símil (...)

De la cabeza al cielo
(...) Ya por la noche, a Iván le faltaba aconsejar a Chiqui que no saltase. Por el contrario reconocía como una reacción normal que lo hiciese ante situaciones como la vivida esa mañana, afirmando que Mirentxu sabe bien donde atacar para provocarla. Si no saltó fue por la mínima, y eso habría sido un triunfo para la donostiarra, como otra muesca en su cinturón. En lo que sí acertaba el modelo era en su análisis posterior, que bien interpretado viene a ser la recomendación que este gato le reclama: “tan malo es el que busca pelea como el que pelea en ella” (...)

Almudena vs. Mirentxu ¿Quién ganará la partida?
(...) De lo que pase mañana depende en buena medida la forma como se termine resolviendo esta historia, y algunos indicios me dicen que o bien hemos venido presuponiendo un apoyo a Iván mayor del real, o es que esa fuerza ‘ivanista’ no se ha empleado esta semana tanto como cuando se ha tratado de salvar a Iván de una expulsión (...) Sucede que su forma de dar, o no dar más bien, la réplica en las conversaciones hace que este gato vea la posible salida de Almudena como un drama para un Iván que se va a sentir absolutamente solo en la casa, porque hablar con Orlando es como hacerlo con una pared (...)

Mata ilusiones
(...) Y un apunte para terminar sobre algo pendiente desde hace bastantes fechas. La semana de la prueba de las ‘globalitas’ muchos amigos nos expresaron su preocupación sobre el rumor de que algunos de los packs preparados en la casa durante la maratón humanitaria pudieran no estar completos, faltando concretamente la postal firmada por alguno de los concursantes (se apuntaba a Iván, ¿cómo no?). Pues bien, este gato ha acudido a las fuentes y se ha puesto en contacto con un representante de Global Humanitaria, recibiendo la amable respuesta que copio a continuación: “Los pack “Globalita + Postal de Navidad” preparados por los concursantes de Gran Hermano, han llegado a nuestras oficinas debidamente autografiados. Se podrán seguir adquiriendo a través de nuestra web www.globalhumanitaria.org hasta fin de existencias.” (...)

Estamos equivocados
(...) La escasa modestia de la septuagenaria Mirentxu, le hizo ayer decir esa frase que utilizo hoy cáusticamente en el título de esta anotación (...) Es increíble que cayera en el error de comparar lo que ella ha visto de Iván dentro de la casa y lo que estamos viendo aquí fuera, llegándose a atrever a decir que cierta cosa no la hemos visto, como si supiera ella lo que se ve y deja de ver, cómo si en lugar de haber pasado los tres últimos meses y dos días (menuda condena) encerrada hubiera podido ver las emisiones de Gran Hermano. ¿Pero esto qué es? ¿Acaso la abuela es adivina y no nos habíamos enterado? (...)

Concursantes y espectadores diferentes
(...) quiero contar algunas cosas sueltas sucedidas en las últimas horas, empezando por los regalos de la Nochebuena (...) A Iván también le hizo llorar la postal firmada por familiares y amigos, aunque en este caso fue una reacción inmediata, no como el feriante que dejó pasar bastantes minutos para releer la suya y dejar ver como afloraban entonces las lágrimas. Al modelo le regalaron unas pulseras de esas bastante ordinarias que le gustan a él, quizá para suplir la que le regaló Loli y luego se la terminó devolviendo en medio de una discusión (...)

¿Cuánto más hay que consentirle a Ana?
(...) Ana acusa a Iván: “Acribillaste a Loli porque no sabía bailar y ahora lo haces conmigo porque no puedo cantar”, girando falsamente la historia de la bronca entre Iván y Loli, algo que no parece venir a cuento. Iván, por su parte, repite una y otra vez los mismos argumentos, con ese estilo tan propio que exaspera a Ana, hasta que llega a pedirle que no le repita más veces lo mismo, lo cual entiendo porque es único dando la brasa (...)

Charlas de vestidor
(...) Estas son algunas de las cosas que ha revelado Ana Toro a ciertos compañeros (...) Múltiples referencias a imágenes que ella ha visto desde el exterior, desde la discusión de Loli e Iván durante la prueba del baile hasta lo que dice Iván en el confesionario (esto es el más importante top-secret a disposición del programa). Ha contado directamente que las gracias de Iván y Almudena vistas en los resúmenes son lo que les libra de la expulsión (...) Iván puede ligar cuando salga con Belén no-sé-qué, del debate de GH (a la pobre de Belén Rodríguez o le llaman “niña” o ignoran su apellido (...) Además, a Iván le recomienda que se ligue cuando salga a Belén, como ya dije antes. A este le interesa la edad y el juicio de Ana sobre el físico de la colaboradora del debate, y esta le dice que tiene cuarenta años más o menos y es guapa (...)

(...) Me gustaría poderme olvidar de la concursante Mirentxu Álvarez, pero de momento tengo que volver a la desagradable tarea de recordarla por ese papel tan detestable que está desempeñando tras su salida de la casa. Ahora dice que defienden a
Iván personas pagadas, que está todo muy bien montado. También fabula sobre una supuesta tentativa de ataque que habría tenido en la casa por parte de este concursante, tan grave que podría haber puesto en peligro su propia vida. Pero bueno, ¿esto qué es? Yo creo sinceramente que esta señora no está en su sano juicio.
Sobre lo primero casi mejor no decir nada. Las miles de personas que se han gastado su dinero para verla a ella misma en la calle hace una semana, ya le podrían decir si están pagados o no. La injuria es de tal calibre y tan ofensiva para miles de espectadores y seguidores del programa, aquellos que en definitiva mantienen este invento con su seguimiento y fidelidad, que merecería pedirle alguna explicación, cuando no algún modo de resarcirlos. Por mi parte le digo lo que he escuchado tantas veces decir a la gran Milá, aquello de que si tiene alguna denuncia que hacer se vaya al juzgado de guardia (...)

(...) Mirentxu pidió poder responder a las voces críticas que la están atacando y por eso hizo esa aparición extra en la sobremesa.
No sé si es más grave su acusación contra parte de los seguidores del programa o la historia que se ha inventado sobre el intento de quemarla a lo bonzo. Según Mirentxu, una noche se despertó y vio a
Iván portando una lata de disolvente y un mechero, supuestamente con la intención de prenderle fuego. Es algo que ya contó en la casa, o más exactamente en un vídeoblog, según me cuentan. Es decir, en lugar de contarlo para los de dentro parecía interesada en que nos enterásemos fuera (...)

Ni una mala palabra
(...) No le faltaba razón a Iván cuando decía la Nochebuena pasada que “Gran Hermano es una fábrica de hacer felices a las personas” (...)

(...) Pero no sería la última sorpresa, ya que la entrada de un precioso cachorro de leona llamada Amanda (como la hermana de
Iván, por cierto) (...)

(...) Esto se produce tras la salida de las ovejas y la burrita Casandra, que les ayudaron a superar la prueba del pesebre a pesar de lo mal que cantaron algunos, especialmente un
Iván que debería indemnizarnos por haber destrozado nuestros tímpanos y amenazado nuestra sensibilidad musical (...)

La casa de las fieras, el de la casa y uno que pasaba por allí
(...) Liz y el
“ave nocturna” Iván fueron los primeros en acostarse, no tardando mucho Orlando, Julito y poco más tarde Almudena. Claro que la cabra tira al monte (cabras humanas, que no enanas, en este caso) y el nocturno hizo gala de ello levantándose pronto a deambular por la casa, imagino que fumando un cigarrillo en soledad, como ha hecho otras veces (...)

(...) Se puede decir sin engañar a nadie que ha contribuido más a mantener la casa limpia que otros como
Iván, al que ahora llaman vago tras fracasar estrepitosamente las acusaciones de egoísta y prepotente. También es cierto que una labor como esa es importante para la buena convivencia, pero siempre y cuando no se venga a pregonar, esforzándose en transmitir el mensaje de que “nosotros somos los humildes trabajadores” mientras otros descansan o se remojan en el jacuzzi (...)

(...) Ahora me inclino a pensar que cuando escucha a
Iván y apenas cambia el gesto de la cara, al tiempo que no dice ni palabra, como si estuviera absorto en otra idea, posiblemente es porque está de acuerdo y no hay nada que le inspire hacer comentario alguno (...)

El día de la gala
(...) Nadie les había avisado de que la gala no sería ayer martes (...) Se sentían como pardillos, y tanto
Iván como Orlando fueron los que mejor encajaron la situación, tomándoselo a risa, que parece lo más pertinente en este caso. Risas y sana francachela, precisamente lo que ha caracterizado el paso por la casa de estos dos (...)

(...) Un poco más tarde eran de nuevo
Iván y Almudena, en este caso con Julito como tercer acompañante, los que centraban la atención de la emisión en directo, en este caso en el dormitorio y con una graciosísima conversación en la que el modelo cántabro no paraba de provocar a la Chiqui, como buen liante que es. Está claro quiénes son los dos concursantes que han llevado el peso de la acción durante toda la edición (...) Conversaciones como esta que relato, momentos así, son los que nos han hecho enamorarnos de estos dos.
Para quien no sepa o no quiera entender las razones por las que les hemos defendido, solamente se me ocurre decirles que hemos pecado de egoístas, cosa que he de reconocer. Un egoísmo basado en nuestra propia conveniencia, la de espectadores caprichosos que prefieren ver buen humor y bromas, a un tiempo que cariño y sentimientos reales, en lugar de concursantes que solamente limpian, hacen de pinches de cocina y callan para no ofender. Hemos sido unos grandes interesados por defender a los que nos estaban dando lo que queremos. Y además nos han regalado su franca amistad llena de cariño, que les ha llevado a tener un trato de hermanos que da mucho gusto ver (...)

Virgen de la Candelaria, ¿por qué me han hecho tan bueno?
(...) En realidad todos están solos ya, si bien es cierto que
Iván disfruta ahora de la compañía de Almudena, Orlando y Liz, en una relación entre competidores que de momento se manifiesta siempre dentro de los límites de la lealtad. Utilizando los términos que hemos escuchado al propio Iván alguna vez diríamos que nadie adelanta a los demás por la derecha (...)

Los reyes son ellos
(...) Tenemos asumido que no nos ha regalado con su talento limpiador y tampoco ha brillado como cocinero, mientras sí nos brindaba la posibilidad de ver llenar minutos televisivos participando en discusiones que él alargaba en interminables y a menudo insoportables charlas, muchas veces monólogos que chocaban con una pared llamada Orlando.
A cambio, nos hizo disfrutar de sus noches de urogallo, sus relatos de instantes vividos contados como una ensoñación capaz de atraparnos a muchos. Nos mostró su cariño y generosidad para con todos aquellos que podían estar pasándolo mal, o la inocencia de quien desconoce el propio funcionamiento del programa, así como de la pulsión de sus participantes.
Iván nos ha regalado su entusiasmo por vivir cada minuto de esta experiencia como si fuera el último, sin ni una sola racanería. E incluso cuando discutió fue siempre respetuoso y hasta diría que amable con sus oponentes, los mismos a los que ahora recuerda con mucha mejor intención que ellos tienen hacia él.
El regalo de este pirata soñador ha sido tan grande para muchos soñadores que moramos aquí fuera, que desde muy pronto vivimos la ilusión de que esta vez era posible. Esta vez podría ser que uno de los más políticamente incorrectos, uno de los más canallas y crápulas que han pasado por allí, pudiera ganar el concurso. Y esto es por una cosa muy simple, y es que
el pirata es un tipo íntegro que tras su planta de modelo esconde un alma sensible como pocas, de igual forma que tras el jacuzzi de su casa o su lujoso coche encontramos un perdedor que así se siente por no haber podido cumplir su sueño de seguir viviendo con la inmensa felicidad que le procuraba su antigua novia. Una brecha aún no cerrada y por la que le hemos visto sangrar en ocasiones. Es un regalo demasiado inmenso como para no merecer el premio final (...)

La ignorancia del mal perdedor
(...) Estoy hablando de los momentos más bochornosos que hemos vivido nunca en la historia de este programa. Nunca antes habíamos visto a una Mercedes Milá desplegando tanto y de forma tan brillante todo tipo de argumentos sustentados en el sentido común para defender el formato de nuestro programa frente a unos indocumentados que sangran por la herida de su derrota en el juego. (...) Carlos H. hipócritamente pretendía abrazar a Mercedes o tomarla del brazo después de acusarla falsamente de “defender con efusividad a
Iván”. Carlos F., por su parte, le sacó el dedo a la madre de Iván, demostrando una vez más que es un ‘quillo’ maleducado e impresentable. Más vergüenza aún. ¡Pero qué tropa, señor mío! (...) Patética me resultó su apelación a la proporcionalidad de los votos, pero aún más que lo hiciera con voz temblorosa, frente sudorosa y mejillas casi enrojecidas, como si estuviera a punto de darle un pasmo. Aunque lo peor de todos estos es que son unos ignorantes, mucho peor aún que lo realmente fundamental en esta historia: su mal perder (...)

(...) Personalmente, la actitud de Orlando ayer me pareció despreciable, al no mostrar la más mínima alegría en el momento que les comunicaban a
Iván y Almudena su pase definitivo a la final (...)

Italia 2 – España 4
(...) Volviendo a lo que pasa en la casa tras la entrada de las italianas invitadas, me parto escuchando a Iván llamarlas Molly y Leónida. Pero, por favor, ¿cómo es que no es capaz de aprenderse un par de nombres? Claro que tampoco ha de extrañar teniendo en cuenta que aún sigue llamando Li (como la china) a Liz.
Lo de Leónida se puede llegar a entender al parecerse bastante a Leonia, aunque no tanto que no quiera hacer caso a Orlando y llamarla simplemente Leo. Pero lo de Dorothy es inexplicable y no sé por qué diablos se le ha cruzado el nombre de Molly (...)

(...)
Iván les pide que se muevan. “Si ven mondongo se lo tragan fijo”, les dice, aunque Orlando no termine de entender por qué tienen que ser tan explícitos. Le pide además que le dé un besito a la cría de vez en cuando y esta le dice que se lo dé él a Liz, a lo que Iván responde: “Está deseando comerme el morro, lo que pasa es que con esos morros me da un beso y me peina… con raya a la derecha”. La escena era en general tan divertida para el espectador como parecía estar siéndolo para ellos mismos (...)

Orlando, ambigüedad no tan calculada
(...) A Liz e
Iván les ha bastado este tiempo para discutir, enfadarse y volverse a reconciliar. El viernes ya contábamos el origen de su discusión, que finalmente tuvo como consecuencia la falta de comunicación entre ambos durante todo el viernes y parte del sábado (...)

(...) Si Orlando llega a la final lo habrá merecido en buena lid. (...) Por ejemplo, no me ha gustado nada esa insistencia en gritarle el nombre a
Iván cada mañana, incluso tras las siestas, en un tono que no por cariñoso deja de tener la segunda intención de evidenciar que su compañero es con frecuencia el último en levantarse. Menos aún me gustó el estocazo que me pareció le intentaba dar a su amigo Iván y una Almudena a la que ha puesto de parapeto durante varias semanas a la hora de nominar, como excusa perfecta para justificar sus puntos a Iván (...)

Liz, fresca e inquietante sorpresa
(...) Liz recuerda su país con frecuencia, de hecho, hizo famosa su frase “en mi país”, como le ha repetido alguna vez
Iván en tono de burla cariñosa (...)

Almudena, fuerza concentrada
(...) Ayer Leo le echó las cartas a Iván. Le dijo que le habían salido cartas muy bellas y que posiblemente ganará el concurso. Que no le va a faltar el trabajo y su padre pensaba mucho en él. Además predijo que su ex novia le llamará, entre otras cosas porque no le va muy bien en su relación actual. Y también que conocería a una chica a través de su trabajo que le gustará mucho (...)

(...) Me partía ayer viendo en el diario el dibujo de
Iván que se encargó ella de hacer, con la palabra “fuchi” grafiada en su hombro, un punto y una pelota, brillante ideograma con el que representaba otra de las expresiones favoritas del modelo, que ella misma adoptó como propia, el “punto y pelota”. Y, sobre todo, el tiburón que adornaba el lado izquierdo de la entrepierna del muñeco, una idea única y genial de esta polifacética concursante (...)

(...) Con
Iván le unió el interés común, el deseo y la necesidad de vivir esta experiencia a fondo, bebiéndose cada minuto como si fuera el último, disfrutando todo y exprimiéndolo hasta sacarle la última de las gotas. En estos días finales me doy cuenta más que nunca hasta qué punto voy a echarles de menos, cuánto añoraré sus madrugadas, las peleas de colegiales, sus travesuras inocuas que a veces me llegaron a cansar, pero que recordaré con agrado. Me duele perderme todo esto de aquí en una semana, quizá de forma mucho más intensa que nunca. Desde hace mucho tiempo me ha fascinado de Gran Hermano encontrar seres generosos capaces de mostrarme cómo son, y más aún cuando les veo como una explosión de vida, demostrando que esta no se desgasta por el uso sino más bien todo lo contrario (...)

Iván, bonhomía cegadora
Iván ha sido el eje de esta edición de Gran Hermano y solo por esto merecería salir el último, cumpliendo su deseo expresado en más ocasiones que nadie y evidenciado por sus actos, de vivirlo hasta el último minuto con gran intensidad. Casi todo giró en torno a él, tanto lo bueno como lo malo. Sus aciertos posiblemente brillaron más que los de nadie y también fuimos testigos más directos de sus errores. Los focos le iluminaban a él, precisamente quien tanto ha repetido ese discurso de la “luz propia” que alguno pensará es el de un iluminado. Su frase clave es: “Quien no tiene luz propia tiene mala sombra”, lo cual no deja de ser todo un descubrimiento, pero posiblemente poca cosa para convertirlo en un leitmotiv, como lo fue para este concursante. (...)
Esto que cuento es posible solamente porque
Iván ha sido el gran protagonista de esta edición. Es curioso porque ni él mismo ha podido con ello, ni su insistencia machacona cuando analizaba el comportamiento de sus compañeros con alguno de ellos, generalmente en el jacuzzi; ni sus bucles interminables con frases repetidas como mensajes fijos; ni su tendencia a no dejar hablar a los demás, ofendiéndose cuando no puede mantener la palabra durante un buen rato, y convirtiendo la conversación en un monólogo muchas veces. A pesar de todo esto, ni él mismo pudo con la atracción que sobre muchos estaba ejerciendo su propia personalidad, posiblemente ni aquello mismo que le podemos cuestionar.
El
urogallo que hacía escuchar su canto en las madrugadas, ave nocturna según Mirentxu, trajo a esta casa un pequeño milagro, el del concursante virgen, desconocedor de los intríngulis del programa, que se muestra tal cual es, sin simulaciones ni ocultamientos, a pesar de lo cual llega a la final con posibilidades ciertas de ganar. Es algo más que una rara avis, es lo que muchos espectadores estábamos esperando tras observar a tanto concursante condicionado en sus actuaciones por la imagen que proyectase hacia fuera, o los que van con un papel aprendido en la confianza de que les favorecerá en su lucha por el botín.
Este es un
pirata atípico, que en la medida que más se ha acercado al botín con mayor desinterés lo ignoró, mucho más interesado por pasarlo bien y disfrutar la cascada de sensaciones que le ha dado esta experiencia.
Lo que más me consiguió atrapar en
Iván fueron sus charlas de la madrugada, la sensación de ensoñación lúdica y muy sensorial que tuve muchas veces cuando contaba experiencias vividas, el entusiasmo que logró transmitirme o la facilidad con la que provocaba la participación en quienes compartían la conversación con él. (...)
Iván nos ha dado algo que muchos sentimos necesario, una edición con conversación, algo que tantas veces he echado de menos. El amor por la conversación, la despreocupación sincera y blanca de este concursante y su bonhomía son las características que más destaco en él como concursante.
La bonhomía de
Iván, definida en el diccionario de la Real Academia como “afabilidad, sencillez, bondad y honradez en el carácter y en el comportamiento” nos ha deslumbrado a muchos hasta cegarnos. Tan extraño nos pareció, tanto despreciamos la posibilidad de encontrar a estas alturas un concursante así, que en algunas ocasiones perdimos el norte defendiéndole a capa y espada, hasta cuando pudo perder la razón. Porque precisamente esa bonhomía en el carácter y comportamiento le hace tremendamente imperfecto, algo que nos ayudó a sentirnos cercanos a él. Otros decidieron aprovechar estas características para abusar de un concursante tan transparente, en quien pronto apreciaron una fragilidad que le convertía en víctima propiciatoria de quienes mostraban menos escrúpulos que él en lo referente al juego. Por eso insistieron algunos en señalar que se había enfrentado y había discutido con todos, o casi todos, sus compañeros, aunque quizá la realidad sea justo la contraria: muchos discutieron con él y le provocaron intentando sacar lo peor de su interior.
¿Por qué este concursante se convirtió en la bestia negra de muchos compañeros? ¿Acaso lo merecía? .
Iván empezó discretamente en la casa vieja, organizando las reuniones nocturnas que tanto le gustan, en aquel momento en un grupo obligado por la prueba que les mantenía atados por los pies. Junto a él, Raquel, Loli y Gisela compartían momentos nocturnos adorables. Su enfrentamiento con Carlos H., previo a la entrada de ambos en la casa, no había trascendido más allá de algún eventual comentario. Tras el paso a la casa nueva de Orlando, apenas dos días después de la gala de presentación, se produjo el trasvase de casa del otro cántabro, que aprovechó para poner en antecedentes sobre Iván a Gema, Carlitos y el propio Orlando.
Iván sería precisamente el próximo en cambiar de casa, y fue recibido en un ambiente poco grato. El matrimonio compartía charlas de madrugada tras las que salían acomplejados de haberse medido a una persona que tenía cosas que contar. Probablemente en la primera noche Iván contó más cosas de interés de las que le escuchamos nunca al defensor de la absurda teoría de “un hombre un voto” para un concurso televisivo.
La semilla del odio había empezado a germinar, a lo que se unía un cierto sentimiento de complejo en los que eran entonces sus escasos compañeros, algo que quizá diferenciaba a Orlando del resto, ya que este fue quien mejor acogió al nuevo habitante. Pero llegó la prueba perdida por un descuido de
Iván y a un tiempo aquella discusión sobre el capricho personal en la compra, calificado por Carlos H. como “una posible fuente de conflictos”, aunque semanas más tarde se mostraba como su principal defensor. En ambos episodios Orlando debió decepcionar a un Iván cuya inocencia evitó que lo apreciase. Primero porque la prueba la habían perdido también por culpa del feriante, y después porque tras proponer este la idea del capricho personal se mantenía silencioso ante la mala acogida que tuvo, recayendo injustamente en
Iván toda la responsabilidad de esa iniciativa.
Ahí empezó una espiral que se vio incrementada cuando los nuevos habitantes fueron viendo como
Iván era nominado y regresaba siempre indemne, sin darse cuenta de que eso significaba que tenía el apoyo de la mayoría de la audiencia votante. No saber leer ese importante detalle les llevó a salir de la casa uno a uno y en grupos bien definidos. Primero Gema, luego Carlos H., el sembrador; más tarde Loli, Nany y Gisela, el trío de supernenas; para tras la salida de Carlitos producirse la caída en bloque del trío de la fregona, compuesto por Mirentxu, Palomares y Julito. Los enemigos de
Iván caían uno a uno, sin que este se pavoneara en exceso por ello. Y es que ha sido blanco (diría que tonto) hasta para eso, despidiendo a todos con tristeza y buenas formas no correspondidas.
Esta es la historia de
Iván en este Gran Hermano, que tenía interés en resumir consciente de la dificultad de hacerlo de forma tan sucinta. El resto es aún más complicado de contar, consiste más en sentirlo y haberlo disfrutado durante estos cuatro meses. Cuando escucho que no limpia y es poco trabajador pienso en Loli y su desgastada cama. Si me hablan de humildad, egoísmo y prepotencia se me aparece la imagen de Mirentxu.
Afortunadamente fueron muchos los que no se dejaron engañar con argumentos tan débiles, y sin embargo compartieron la sensación de estar ante un amante del “vive y deja vivir”, afable, sencillo, bondadoso y honrado. Además de divertido, charlatán y bastante inocente.
Claro está que también es imperfecto, testarudo y exasperante muchas veces, pero también eso nos ayudó a darnos cuenta de que este sí que es uno de los nuestros de verdad.

Tres amigos en la final
(...) Esto emocionó a los tres finalistas, especialmente a un
Iván que no pudo evitar que las lágrimas recorrieran sus mejillas en ese momento. Pero no solamente tuvo buenas palabras para sus compañeros sino también para el equipo que trabaja en la casa de Guadalix, lo cual dio muestras del señorío de bien del que hace gala esta concursante que anoche nos convenció más que nunca (...)

Rumor contra rumor
Un par de rumores salpicaron la fase final de nuestro programa, que vivimos con la mezcla de tristeza y cansancio de siempre (...)

Según se había difundido, el ‘follonero’ (personaje encarnado por Jordi Évole, responsable del programa Salvados, también en la Sexta) habría logrado meter a un concursante infiltrado en Gran Hermano y había logrado salvarle (nada más oportuno dado el nombre del programa) una y otra vez de la expulsión utilizando para ello una parte importante del presupuesto de su programa. Naturalmente que el concursante elegido por el necio autor no fue otro que
Iván Madrazo. Pues bien, anoche el mencionado programa, víctima en este caso de un rumor burdo como este, creado por un auténtico majadero, negó con rotundidad toda veracidad y lo hizo de forma directa y breve: ¡No!

El Gatopardo
(...) Son unos finalistas que no engañaron a nadie, algo que se aprecia con claridad cuando se ven fragmentos de sus pruebas de selección, en las que
Iván era bastante visionario al decir: “creo que pocos como yo han entrado ahí” (...)

Contando los minutos
(...) En medio de tan frenética actividad les encierran en el cuarto de maletas para ir preparando cosas necesarias para la gala final de mañana, y hoy ya no podrán salir al jardín por esa misma razón, lo cual dejará a
Iván sin poder fumar precisamente ahora que podría necesitar combatir el aburrimiento de ese modo (...)

La decisión final
(...)
Iván pierde mucho cuando se sabe observado. Sus mejores momentos han sido cuando hablaba con sus compañeros y contaba historias, o bromeaba, o cualquier cosa, sin tener presente que delante suyo varias cámaras estaban llevando permanentemente a la gente la imagen de lo que hace. También es cierto que sus ‘confes’ han tenido casi siempre mucho interés, pero no tanto porque tenga gran capacidad de comunicación como por su cierta clarividencia a la hora de analizar lo que pasa a su alrededor. Pero cuando definitivamente ha decepcionado es en las ocasiones que alguien le pidió que dijera algo a la cámara, en su enfrentamiento con Loli o en la despedida de Gisela. Iván gana cuando habla y no cuando convierte su palabra en un discurso, sencillamente porque no está ni preparado ni dotado para ello (...)

Brilló la luz del ganador Iván
Poco confiado en su victoria,
Iván Madrazo rompía una puerta de papel que le conduciría al abismo de un viaje hacia el exterior de la casa (...) Iván que atendiendo al porcentaje del 69,8% de los votos que fueron destinados a él lograba la mayor victoria desde el triunfo del gran Pepe Herrero en la séptima edición. Además, el urogallo que anoche cantó antes de llegar el alba, hace historia colocándose en el puesto número siete del ránking mundial, es decir, el suyo es el séptimo porcentaje más alto para un ganador en una final con tres o más finalistas. Y el número trece (fuera supersticiones) del ránking mundial general, incluyendo las finales a dos. (...)

(...) Y es que anoche brilló la luz de
Iván, no solamente por lo deslumbrantes que resultan los datos sino porque demostró en la entrevista con Mercedes Milá las razones por las que este concursante le ha robado el corazón a tanta gente. Su sonrisa franca y adorable era anoche todo un reflejo de su alma, esa que dice haber limpiado en Gran Hermano y yo siempre vi reluciente (...)

(...) El sueño se cumplió, aunque no fuera gratis, y
el pirata Iván tuvo su merecido triunfo en una final inédita en la que los tres se tienen aprecio verdadero, algo que nunca antes había sucedido (...)

(...) En esa olla a presión que era anoche el estudio de Gran Hermano en Telecinco, llegaba el momento de la entrevista a
Iván, y en este punto debo hacer una rectificación sobre algo que dije en mi escrito de ayer. No tenía yo mucha confianza en Iván y su retórica, a menudo tendente a entrar en bucle (que diría Tomás Blanco, otro triunfador de esta edición que junto a Beatriz Sánchez, Atahualpa Amerise, César Toral y Juan M. Fdez. han hecho la importante labor de minutistas, que tan útil nos ha resultado a muchos).
Sorprendentemente,
Iván estuvo anoche contenido, aunque también es cierto que fue bien sujetado por Milá y volvió a meterse a la mayoría de la audiencia en el bolsillo. Si Palomares y Julito fueron los escobas oficiales en la casa, anoche Iván demostró una imprevista maestría para barrerles a todos con un verbo preciso y demoledor (...)

(...) En definitiva,
Iván demostró ser aún más brillante anoche de lo que algunos esperábamos. Su luz propia brilló como nunca, y siguiendo el símil en lugar de proyectar sombras sobre los que tenía alrededor les hizo brillar igualmente. Personalmente agradezco a los concursantes de lo que hemos dado en llamar ‘fila cero’ que mantuvieran casi todos un comportamiento ejemplar, permitiendo que la final fuera la fiesta que debe ser (...)

(...) Anoche ganó el gran protagonista de esta edición. El amo del jacuzzi, el urogallo que canta en la madrugada, el ave nocturna de inhalador y papel higiénico en el bolsillo que en realidad resultó ser rara avis. El concursante virgen, el de las charlas de la madrugada revestidas de una ensoñación lúdica y sensorial. El sensible. El afable, sencillo, bondadoso y honrado, amante del “vive y deja vivir”. El imperfecto, testarudo y exasperante monologuista que entra en bucle con facilidad.
Iván Madrazo es un perdedor que tiene tan asumida su derrota que la afronta como un reto, haciendo un desplante a la mala fortuna, dejando en ridículo a los que huyen de los problemas. El gigante puede ser ahora tan fuerte como un roble, frágil y quebradizo dentro de un rato. Entró con rictus y mirada triste en la casa, sin haber terminado de superar la ruptura con una mujer a la que probablemente sigue amando, y sale con una mirada limpia y una sonrisa. ¿No es maravilloso este programa? El perdedor se convirtió esta vez en ganador, y su sueño era anoche el de muchos (...)

Unas horas cerca de ellos
(...)
Iván estaba como en medio de una nube asumiendo su triunfo y sin terminar de poner los pies en el suelo. Estos dos estaban con la sensibilidad a flor de piel, cosa que demostraron durante toda la gala pero ya habían visto las redactoras de esta web la misma mañana del viernes (...)

(...) Carlos H. e
Iván encendieron la mecha en cuestión segundos, sin una razón aparente para ello. Cierto que Iván parecía tener esa noche un resorte que le hacía levantarse para enfatizar sus palabras, lo cual justifica la pregunta “¿Tienes un resorte en el culo?”, que le hizo su enemigo. Pero en el fondo tenía razón el modelo, ya que al explicar cómo se produjo la situación creada tras haber hecho perder una prueba por un error suyo, Carlos H. quiso contradecirle, aunque más bien se estaba poniendo en contra de la razón (...) A este choque le siguió una pausa de publicidad en la que un psicólogo acudió a hablar con Iván al tiempo que miembros de la seguridad en el plató se situaban junto a ambos contendientes. En medio de ellos, Almudena lloraba disgustada, no en vano los dedos acusadores señalándose mutuamente se habían cruzado precisamente por delante de su cara, además de ver cómo se atacaba de forma absurda e innecesaria a Iván (...)

(...) A
Iván, ganador de GH X, decirle que es todo un detalle por su parte que agradezca al gato el apoyo que aquí ha tenido y tiene. (...) Agradecemos los agradecimientos, y a su vez le digo que gracias a él esta edición ha sido tan especial para muchos de nosotros (...)

Senador

Cuanta razón tienes, querido Gato, cuanto cuesta respetar las opiniones ajenas, qué intolerantes nos volvemos cuando alguien no piensa como nosotros o ataca esa verdad nuestra que a veces exhibimos como bandera impoluta. (...)
En su día, yo pequé de intolerante con Iván. Por fortuna, el tema ya lo hemos arreglado. Fundamentalmente porque su corazón es grande y acpeta esas intolerancias como parte del juego.

El Gato

Ahora vemos como algunos no le perdonan a Iván Madrazo aquello que tanto pareció gustarles durante su estancia en la casa, simplemente que sea él mismo y aplique su propio criterio para comentar este programa. Por qué será que algunos intolerantes asumen con dificultad el libre pensamiento de otros, siempre y cuando sea distinto del suyo, siendo esto motivo suficiente para sentirse defraudados con alguien como el último ganador de este programa. Su único pecado es decir lo que piensa, y no se imagina Iván hasta que punto le entiendo y estoy con él en eso. El caso es que su esquema como concursante es tenido como modelo por los de este año, y no puedo evitar pensar que Gerardo y Ángel pretenden ser un Iván, quizá con un Orlando y acompañados por su Chiqui particular.

Comentarios

Creo que Iván Madrazo solo hay uno,y es una lastima que este año no haya en la casa alguien que se le parezca un poquito.
Y en cuanto a la repesca, ¿Por qué no repescan a Iván Madrazo????, porque visto lo visto cualquiera de los que entren ya han demostrado que no dan para más y que no tienen “luz propia”, como diría aquél…

Senador

Hubo una vez otra cría, de piernas gordas y andares toscos, que deambulaba por la casa de la mano de un gigante que a veces se sentía un crío a su lado.

El Gato

¿Si echan a Arturo quién dara vida a la casa?
Eso nunca se sabe. Siempre hay concursantes que se encuentran a la sombra por la personalidad de otro y no terminan de florecer hasta que les da la luz. Aunque está claro que solo sobreviven al final los que tienen luz propia (esto es un homenaje al gran Iván Madrazo, jeje)

Los tres concursantes que han pasado por esa casa con los que más te has identificado
¿Tres solo? A ver: Pepe Herrero, Iván Madrazo y Iván Armesto.

¿Que opinas de aquellos concursantes que dicen dentro del programa que nunca han visto gran hermano por la tele?
De Iván me lo creí. De Arturo a medias. Lo de ponerse el loro al hombro y cosas así me hace creer que ha visto algo del año pasado.

Comentarios

Iván y Chiqui me hacen recordar lo felices que fuimos el año pasado viendolos juntos. que no falten por favor.
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Casi me puse a besar el televisor cuando ayer Iván reclamaba la expulsión en el debate diciendo que este tipo seguro que ofendía a muchas mujeres. Y es que tiene toda la razón.
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Del debate de ayer me quedo con mi Iván, con mi pirata, fiel a sus principios y defendiendo siempre lo que el cree que es mas justo como el año pasado, defendiendo a las mujeres, era todo un caballero y ayer lo demostro una vez mas. Me encanto cuando le dijo a chiqui…pero bonitaa con ese pique ironico que tenian los dos, no me han defraudado.

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Lo que pasó el año pasado con Iván Madrazo, fue mágico y una convicción tan abrumadora como generalizada y casi desde el principio de este GH he leído y he sentido la necesidad de la gente de vivir esa misma sensación de unión por un mismo objetivo, pero trasladado a esta edición, la 11. Yo creo q es un error intentar repetir lo irrepetible, entre otras cosas, porque este año (y probablemente nunca antes de GH10) había participado un concursante como Iván. Este pirata metía la pata y nosotr@s le defendíamos con las espadas desenvainadas, porque después el nos compensaba con esas veladas trasnochadas de conversación y esas travesuras con la complicidad de Chiqui….que os voy a contar!!! Pero eso pasó.

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VAYA DECEPCIÓN CON ARTURO!! Nos precipitamos demasiado haciendolo campeon y comparandolo con IVAN MADRAZO, este chulo no le llega a Iván ni a la suela del zapato. IVANISTAS ¡¡ARTURO A LA CALLE EL PROXIMO!!
Teneis que meter alguien en la casa que de juego, este año es super monotono y me estoy hasta aburriendo! Tipo Iván, Chiqui... eso si que fue un buen GH.

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Me recuerda tanto a mi Chiqui y sus rabietas… ay que nostalgia anoche viendo la casa espia, la casa 10 del año pasado, les veia a Chiky, Iván, Orlando y Liz como fantansmas pululando por alli
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A mi entender no veo un claro ganador de esta edición, como fue Iván el año pasado, santo varón.
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Estoy hablando de la actitud de Arturo y me parece una persona indeseable, de hecho colaboradores de ciertos programas estan opinando a dia de hoy lo mismo, y nuestro Iván Madrazo ya dijo que Arturo a la calle !!

Comentarios

Yo creo que no debemos buscar a un nuevo Iván, porque no lo encontraremos.
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Y por descontado que entre Iván y los de este año no tiene ni color.
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Quiero manifestar que para mi este gran hermano no le llega ni a la suela de los zapatos al Gran Hermano de Iván y Chiki. Punto pelota.
Por mas que lo intento no consgo encontrar una sola persona que me atraiga la mitad de lo que lo hizo Iván el año pasado.

Janire Robles

Iván es EXACTAMENTE igual a como sale en las cámaras, y añado que es majísimo, simpatiquísimo y genial. Y que trató a mi familia con mucha ternura, preguntándoles en varias ocasiones cómo estaban llevando la gala, si se encontraban bien.
OLE IVAN.
PEDAZO DE GANADOR DE GH!

Comentarios

La actitud de un Arturo que ha debido pensarse que somos tontos los de fuera queriendo interpretar el papel de alguien completamente original y genuino como mi querido Iván Madrazo, por favor no le llega ni a la suela del zapato.
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En primer lugar me gustaría decir y dejar patente, que aquellos que comparan Arturo con nuestro Iván Madrazo, solamente decirles que Arturo no tiene ni la clase, ni la humildad y honestidad que Ivan para nada, es conclusión, no hay color de uno a otro…
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Sin ir más lejos el año pasado, el Carlos Hoya era lo peor, pero la gente que le conocia de por aqui ya lo sabía,( es que Santander es muy pequeño), y sin embargo Iván era y sigue siendo muy querido por su tierra.
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El problema aqui es que despues del GH anterior, y todo lo que habeis creado, buscais otro nexo de unión… para esta edición… buscais un Iván… quizas sea Arturo, quizas sea Angel… al cual ya llamais como al protagonista de Piratas del Caribe, cosa que os ahce recordar los momentos tan agradables que visisteis aqui el año pasado…. peor no es algo limpio todo esto.
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Y solo decir más que me encanto ver a ese PIRATA perdido tanto tiempo en el debate y espero verlo mucho más a Iván Madrazo que le dio LUZ PROPIA a ese plató.

El Gato

En el debate de anoche, uno de los mejores que recuerdo con el gran Iván Madrazo como contertulio, espero que fijo en el programa.

Comentarios

Gato estoy totalmente de acuerdo contigo, y eso me encanta, no ha sucedido en todas las ediciones. Ya nos gustaría que hubiera otro o otra como Iván Madrazo, el nos conquisto con su naturalidad, con su luz propia y hoy por hoy no hay ninguno que me guste ni una cuarta parte.
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En un aparte que hicieron algunos en la fiesta (Melanie, Juan, Gonzalo, Siscu y algún otro que no recuerdo) criticaban que echasen a la gente que daba juego por su carácter criticando que Iván Madrazo (el mejor concursante de todas las ediciones) ganó por dar pena porque se metían con él y que el único juego que daba era perseguir a CHIQUI tirándole champú. ¡Cómo si ellos pudieran compararse con IVÁN ni en un día flojo! qué digo flojo ni cuando estaba durmiendo.
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Yo no tengo 24 horas, pero desde luego si estos de la casa 11 se atreven a cuestionar porque gana Iván Madrazo, es que no vieron mucho de gran hermano10.Ojala fueran la mitad de divertidos que eran Iván y Chiqui, estaríamos encantados.
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Que vuelva Iván Madrazo!!!!!!
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Iván Madrazo, nuestro pirata, oh capitán mi capitán. le veo ahí, de madrugada, envuelto el cuerpo en una manta y rodeada su alma de toda aquella mediocridad. y sobreviviendo. y nosotros luchando por nuestro príncipe. y le veo jugando con una leoncita, y con el loro al hombro. y con aquella chaqueta marinera que me hacía pensar en corto maltés. y escucho “fuchi fuchi”, y “estás peor que la cabra Marisol”, y “al tiempo le pido tiempo y el tiempo tiempo me da, y el mismo tiempo me dice: el tiempo te vengará”. y aún veo su mirada inundada de melancolía cuando cantaba con Melendi aquello de “y no lo entiendo, fue tan efímero el caminar de mi dedo en tu espalda dibujando un corazón…"

El Gato

La imitación parece objetivo prioritario para algunos de ellos, ya sea pretendiendo emular al trío formado por Ismael, Iván e Íñigo (las tres íes de la primera edición) o tomando como ejemplo a Iván Madrazo, al que no llega ninguno ni a la suela del zapato. Les falta naturalidad y les sobra esa atención permanente a las cámaras, así como la preocupación constante por lo que se verá en resúmenes, galas y hasta en el directo.

El Gato

Sucede que tras nueve ediciones, siete de las cuales vividas con abundante (y creciente) intensidad, quizá cometí el error de perder algo de fe en la posibilidad de que apareciera un tipo generoso, como Iván Madrazo. Alguien que mostrándose como era, algo tan simple y tan complejo a un tiempo, hizo que agradeciera el momento que decidí seguir haciendo esto y, por tanto, siguiera viviendo el programa con gran intensidad.

El Gato

¿Qué habría sido de GH 10 si mi querida Mafer no hubiera descubierto a Iván Madrazo? Hace de eso un año, poco más o menos.

El Gato

ssConvertir esta experiencia en la búsqueda de una historia de amor adolescente que logre atrapar a cierta parte de la audiencia tiene ciertos riesgos. (...)
Esta es la fórmula del éxito, y solo sería capaz de vencerla un tipo como Iván Madrazo capaz de enamorar sin más, simplemente por ser como es.

El Gato - Comentarios

El gato responde: ¿Que tuvo GH10 que gusta tanto a ti, a los del minutado y a todos los que veían el 24 horas?
Gracias por hacerme esta pregunta, como dicen los entrevistados pelotas. Verás, lo agradezco de verdad porque me apetece muy mucho decir esto. Lo que tanto nos gustó de esa edición se llama Iván y se apellida Madrazo. No hay más.
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gato estoy de acuerdo contigo IVAN MADRAZO nos hizo reir junto con chiki no fue cinico ni malo con nadie sinplemente se defendio y disfruto dela esperiencia de gh
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a mi ivan me siue gustando en todo lo que hace y este gh12 me aburre
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el paso de IVAN por gh 10 ,fue de, lo mejor de lo mejor ,nos hizo emocionarnos, llorar y reir .yo estoy viendo otra vez su edicion y estoy volviendo a sentir lo mismo otra vez…grande IVAN la CHIQUI
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Reconozco que yo tambien soy fan de GH 10. Ivan Madrazo es el concursante que mas me ha gustado de todas las ediciones. Para mi es el campeón de campeones. Además tuvo de todo, con chiqui, liz, las tres malvadas, el chulapas del Che, el reventado del maridin… jajaja. Fue muy completo.
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Ay, Gato, que grande tu respuesta de la seccion “el Gato responde” :”Lo que nos gustaba se llama Ivan y se apellida Madrazo”, sin duda, para mi la mejor edicion de GH y el mejor ganador (bueno, a excepcion de Ismael, el primero).
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Hola Gato hola gatera, lo que me ha movido a escribir hoy ha sido tu contestación a la pregunta de El gato responde y es que somos muchos los q añoramos ese GRAN GH10, que momentos tan buenos de Ivan, no me extraña que en el minutado tb le echen de menos, todos echamos de menos.

El Gato

Amargados frente a alegres, aunque quizá podríamos recuperar para los primeros el término “reventados”, acuñado por el recordado Iván Madrazo.

El Gato

Eduardo y Laura, contando con apoyos importantes en Anup y Patricia. Estos cuatro entraron en uno de los bucles más preocupantes de los vistos en esa casa hasta el momento (lo cual es fuerte después del paso de mi querido Iván Madrazo por la misma).

El Gato

¿Qué deberían habernos dicho para describir a algunos concursantes de pasadas ediciones? (...) O si nos dicen que entraría un chico que no se separa de su plumas azul marino (puedo certificar que lo sigue llevando casi siempre, y es el mismo de entonces) y repite machaconamente las cosas nunca hubiéramos pensado que pudiera ser un solete como Iván Madrazo.

El Gato - Comentarios

Que vanas de ver una edición como la de Ivan, a ver que nos depara este año nuestro programa preferido.
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Si, si muchos pepes y muchos ivanes; pocas tatis, nagores, angeles!! que los dioses de gh te oigan!!
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Pues que llegue la polémica, pero salpicada de de esa gente que como Ivan y Pepe, nos obliga a seguir la conversación con interés, a oír los matices, a vigilar sus expresiones.
Que vuelvan los 24 horas, las narraciones de Imedina y por fin saber cada minuto de lo que pasa en nuestro realiti y desde luego otra vez espero ver a Mercedes Mila al frente de la Galas.
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Y decir desde aqui que me gustaria ver de nuevo en el debate a esos dos grandes: Ivan y Almudena! los queremos ver de nuevo en el DBT de GH12
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Me reafirmo con el Gato hoy: quiero a gente con palabras Ivan y Pepe son ejemplo de ello. Visiones irreconcilibles y tan leales como el propio GH. me quedo con la visión de Ivan, siempre el Pirata, por su espotaneidad y su corazón por encima de la razón.
Y de nuevo un guiño a mi tandem preferido e inigualable q habrá jamás en GH: Chiqui- Ivan, para mi esas emociones, sensaciones y sueños que volaron de sus manos en ese Gh10 será único, inugualable e irrepetible. De nuevo desde aqui GRACIAS Almudena por ser tan TÚ, porque hiciste grande al Pirata, porque fue por tí el mejor GH de todos, y GRACIAS Pirata, por hacer aún más grande a la Cria q colgaba de tu brazo, y GRACIAS simplemente por ser nuestro Pirata.
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Ojalá lguien nos haga sentir la mitad de lo q Ivan y Chiqui nos hicieron sentir en ese GH12, no hubo estrategias, no hubo calculos, hubo simplemente CORAZÓN. El caso de la plataformas, fue Ivan el primero y el único. El caso de Ivan ha sido unico en la historia de GH, una plataforma de más de 1500 personas apoyando a Ivan, y salvando a su Cria para llevarla con él de la mano a la FINAL. Decis de plataformas, pero las plataformas sólo funcionan cuando el personaje es tremendamente real y fiel a si mismo, cuando atrapa, cuando engancha, y eso ha dia de hoy Ivan fue el PRIMERO Y EL ÚNICO de todos los GH…y no sólo a él, sino también a nuestra Almudena q la acogimos como nuestra GRAN FARAONA, porq eran dos en uno.
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Comparto como mucha gente de por aquí que ese GH10 fue impagable, memerable, tremendamente único, esa Cria y ese Pirata quedan en mi memoria gravados por siempre. Nunca olvidaré las noches de tantas y tantas risas que me hicieron pasar, sencillamente…EL MEJOR!! Me gustaria volver a ver a Ivan y a y Almudena en Gh12 juntos de nuevo en el dabate comentando y haciendonos participes con ellos de esta nueva andadura… Ivan y Almudena para mi, para muchos seguis siendo los mejores.
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yo siempre me quedaré con ese Gh de las noches sin dormir q iba al trabajo con legañas en los ojos por acostarme a las mil de la noche viendo a Ivan y a Almudena jugar y reir, crticar y ser en definitiva ellos mismo cada noche-….GRACIAS por ese maginifico 10 GH.

El Gato

(...) les quiero pedir a quienes empezarán pronto a seleccionar los nuevos concursantes de la edición número doce, que piensen en personas capaces de atraparnos con sus palabras.
Aunque tal vez lo mejor sea que piensen en Iván Madrazo o en Pepe Herrero. Dos concursantes tan diferentes, con ideas absolutamente dispares e irreconciliables sobre como hay que afrontar este concurso, pero igualmente dotados para atraer con algo tan simple como la palabra. (...) Me hago cargo de que no es fácil encontrar muchos Ivanes ni muchos Pepes.

El Gato

Estaba bien si se refería a darle la vuelta a nuestras vidas, pues eso supone Gran Hermano para muchos. No me gustaba tanto si suponía algún tipo de rectificación respecto a unas últimas ediciones que nos lo hicieron pasar muy bien, regalándonos momentos insuperables. Esa final con Iván Madrazo, llena de emociones incontenibles (...)