Iván Madrazo desvela los secretos del reality
Con 'GH 11' recién acabado, Iván Madrazo visitó la ciudad y analizó al detalle el formato del programa que conduce Mercedes Milá.
Iván Madrazo ya no es el vigente campeón de Gran Hermano. Ángel ha ocupado su puesto en el trono, y aunque respeta la decisión del público, tiene claro que para él no ha sido un ganador justo.
La semana pasada entregó el maletín y su corona. ¿Se ha quitado un peso de encima?
No. Cada edición es diferente. El cielo es muy grande y brillan muchas estrellas. No tiene que apagarse una al ganar otra, pueden brillar a la vez. Muchos ganadores siguen brillando, como Ismael. Que quede claro que es una metáfora, no es que me sienta una estrella.
¿Está el maletín en buenas manos con Ángel?
Yo no soy muy partidario de que gane Ángel. Me gusta que la gente diga las cosas en la cara y que no concurse. Veo a Ángel como muy concursante. Él sabía que estaba en la palestra, y estaba más irascible.
¿Quién tenía que haber ganado entonces?
Mis ganadores eran Tatiana e Indhira. Tatiana no ganó porque se lió con Arturo y la cagó en el saludito a Indhira.
¿El único parecido entre Ángel y usted es que son los vencedores de Gran Hermano nada más?
No soy un Dalai Lama. No soy una persona que intente fastidiar a los demás pero sí tengo carácter. Cuando alguien me fastidiaba en la casa, mi carácter no era de Dalai Lama. Ángel tiene mucho más carácter que yo, pero no veo que se haya expresado como es. Descubriremos dentro de poco al new Ángel.
¿Hasta qué punto cambia la vida de una persona al pasar por la casa?
Me he dado cuenta en esta edición y en la mía que hay gente que cambia a mejor e intenta arreglar sus errores. Pero también hay gente que se considera el ombligo del mundo, como Gerardo. Este muchacho está grillao de la cabeza. GH ha existido gracias a él, y además lo dice de verdad. Es lo más friki que he visto en mi vida, me parece un papanatas. No hace reflexión de sus cosas malas, me parece un traidor. Toscano es muy similar… Gente que por un maletín, si pueden, te apuñalan ahí dentro. Se puede competir de una forma leal, pero hay cada miseria humana ahí dentro que es alucinante.
¿Es una jaula de grillos esa casa?
Es un experimento sociológico tan real como la vida. Es como una gran empresa. Cuando hay competencia y la gente opta por llegar a un puesto, se ven las miserias que puede tener cada uno. Es una experiencia increíble, porque estás aislado, no sabes lo que piensan de ti. Cuando quieres, quieres muchísimo; y cuando odias, odias a muerte.
¿Qué tiene que decirle a los detractores del programa?
Dobla y triplica las audiencias normales. Los detractores tienen que quitarse el sombrero. Como importa la mayoría; al que no le guste, que vea un partido, no le vamos a echar en falta.
¿Y para ser un Gran Hermano que características hay que tener?
Ahí dentro ha entrado de todo. Normalmente la gente que entra, como dice Mercedes Milà, es valiente, porque hay que tener narices para que te estén grabando; y generosa, porque entregas tu intimidad para siempre; y ganas de vivir una experiencia, porque es mágica. Todo el mundo debería entrar una vez, como con la mili.
Y Mercedes Milá será la madre de todos los ‘hermanos’...
Mercedes es una pieza fundamental, es el alma de GH, no sólo cuida y quiere mucho a los grandes hermanos. ¿Sabes por qué tiene éxito? Porque le apasiona. Me encanta como presentadora: es justa, cuando tiene que decir algo, lo dice…
¿Ha tenido algún borrón el programa en todos estos años?
Carlos H. A ése no se dónde lo cogieron. El que lo eligió, está nominado.
¿Es más fácil que te seleccionen si se va con ánimo de bronca?
Yo no gané por buscar bronca, yo me defendía. La gente se divertía con Almudena, conmigo y con Orlando, y uno tenía que ganar. En la vida real soy así.
Para no buscar bronca, la casa se parece bastante al Congreso de los Diputados.
El Congreso de los Diputados me parece un circo en estos momentos. Y Gran Hermano me parece divertido; a veces es un cromo, y te ríes.
¿Es cierto que cuando uno sale de la casa lo único que quiere es no volver a ver la cara a los compañeros?
No es cierto, para nada. Volvería a entrar. Eso sí, quitaría a Carlos H., a Gemo, a Loli, a Nani...
Vamos, que entraría con los tres finalistas nada más.
No, me quedaría con Raquel, con Palomares, Orlando, Almudena, Germán… Madre mía, Germán... Lo echaron el primero. Si hubieran echado antes a Carlos H., lo que se hubiera reído España. Fue una gran pérdida. La gente no le entendió porque iba demasiado de sobrado. Él realmente es un showman.
¿Y a Mercedes Milá? ¿La metería en la casa?
Sí, y conviviría con ella. Yo ya sé cómo es, se la ve. No actúa delante de las cámaras. En Gran Hermano hay hinchas, y se monta cada una... Hay que tenerlos bien puestos para tener a toda esa gente a raya, y ella los tiene.
¿Es negativo poner en el curriculum que uno ha estado en Gran Hermano?
Estoy súper orgulloso. Mucha gente, por haber estado en la casa, dice que no tiene trabajo. Gran Hermano eres tú mismo, proyecta la imagen de lo que tú eres en toda España. Si eres un friki antes de entrar, dentro eres un friki; y cuando te vayas, serás un friki. Esa gente tiene problemas porque son unos fracasados, pero le echan la culpa al programa.
¿Cuál sería el índice de frikis en cada edición?
En el mío también había mucho friki, alguno siempre se cuela. Es bueno, además, porque hay gente diferente; pero muy buena gente, muy buenas personas. Palomares no es un friki, es un poco atípico, pero es la mejor persona del mundo. También hay gente friki en plan mal, porque son malos, estrambóticos, como Gerardo. Igual en cada edición puede haber uno o dos: graciosos o cabrones.
